[Alexei, Etrius, felíz cumpleaños! Recuerden pasar por su banner \"certificado de asistencia\" si participaron en •¤• N Ø8 •¤• Recuerden decir a Decker si tienen algo de •¤• SVØ7 •¤• borrado que os reponga el item.
- Esos sucios muggles que envidian la magia y la temen... *una mueca de repugnancia asoma a mis labios por un momento* Lo atacaron a traición.
*La veo sonreír y sonrío al tiempo, mas recupero una seriedad curiosa al escuchar su último comentario.*
- ¿Tú no..? *no sé cómo formular la pregunta con tacto* ... ¿jamás has amado? *observo sus hermosas facciones y me extraño de que la respuesta vaya a ser un 'no'* _________________
~La sangre es la vida~
Veo bailar a la Parca,
su guadaña a tu alrededor,
la gira, la lanza y la mueve
al son de tu respiración
Entre chillidos ahogados
y alaridos de dolor
leo en tus labios un rezo
y en tus ojos veo el temor.
¿Por qué no responde ahora
Ése, tu Dios del amor?
¿Acaso te ha abandonado?
Quizás no quiera oír tu voz...
esa voz con que lanzas notas
que agitan mi corazón,
cada grito, gemido, sollozo
es un éxtasis, pasión...
¡Canta tu parte, inútil,
de esta infernal canción!
Demoníaca ópera que llega
a su aria, lo mejor.
¡Eleva un aullido, libera
en tu último estertor
tu rabia, tu ira, tu odio!
¡Regálamelos, por favor!
Ya la música se apaga
mezclada con el olor
a miedo, a sangre, a muerte...
casi noto su sabor...
No me mires suplicante
ya no soporto tu hedor...
descansa en paz, infame,
ríndete ya, mi amor.
*Mi mirada se encontraba medio perdida hasta escuchar su pregunta. Voltée a verla y la observo dudando sobre cómo preguntarme lo que es tan increíble para casi cualquier ser* No. *Digo observándola, sin sorprenderme de su escepticismo* Nunca he amado a nadie, porque me parece que nunca nadie me ha amado a mí. _________________
DrinkThe Wine ofAluqahand Breath theSecretSmoke of God
*Escucho sus palabras sin poder evitar un gesto de tristeza, viendo delante de mí tan sólo a una mujer que ha sufrido y no ha tenido la suerte de conocer lo mejor de la vida: el amor.*
*La observo por unos instantes, tratando de entender cómo puede ser esto cierto, siendo bella como es, inteligente, fiel, honesta, ¡digna de admiración! E incluso parece que tiene su lado sentimental aún palpitando bajo la frialdad de su comportamiento habitual.*
- Me resulta increíble que nadie haya amado a una mujer tan extraordinaria como tú *hago un levísimo amago de alzar la mano al sentir unos casi irrefrenables deseos de tocar su mejilla y acariciarla con la yema de mis dedos, pero los reprimo, regresando la mano a su postura inicial, al no estar segura de que fuera a ser bien recibido el gesto* _________________
~La sangre es la vida~
Veo bailar a la Parca,
su guadaña a tu alrededor,
la gira, la lanza y la mueve
al son de tu respiración
Entre chillidos ahogados
y alaridos de dolor
leo en tus labios un rezo
y en tus ojos veo el temor.
¿Por qué no responde ahora
Ése, tu Dios del amor?
¿Acaso te ha abandonado?
Quizás no quiera oír tu voz...
esa voz con que lanzas notas
que agitan mi corazón,
cada grito, gemido, sollozo
es un éxtasis, pasión...
¡Canta tu parte, inútil,
de esta infernal canción!
Demoníaca ópera que llega
a su aria, lo mejor.
¡Eleva un aullido, libera
en tu último estertor
tu rabia, tu ira, tu odio!
¡Regálamelos, por favor!
Ya la música se apaga
mezclada con el olor
a miedo, a sangre, a muerte...
casi noto su sabor...
No me mires suplicante
ya no soporto tu hedor...
descansa en paz, infame,
ríndete ya, mi amor.
*Sonrío al escucharla* No sé qué tan extraordinaria sea. *Digo sin darme cuenta del debate interno que sufría Etneipres en ese momento* De todos modos, a mí no me sorprende que nadie me haya amado. Es normal. Cuando era joven y capaz de amar, cometí un terrible error que me trae consecuencias hasta el día de hoy: Lilith Aensland. Cuando me libré de ella, no creía en el amor por todo lo que me había hecho pasar, y me dediqué únicamente a ser Mortífaga y a entregarle mi vida completa a Morsmordre... *Suspiro* Sin contar que me he rodeado de seres inmortales que al igual que yo parecen haberse olvidado de esos sentimiento humanos que alguna vez pudimos experimentar... *Hago una pausa pensando* Tú entenderás que al ser mortífaga no tienes muchos amigos por donde vayas, salvo otros Mortífagos o simpatizantes de estos... Y la mayoría o me temen o me respetan demasiado como para tratar de intimar conmigo. Y quien no me respeta ni me teme, simplemente me odia. Así que no tiene nada de sorprendente *Sonrío, como resignada ante la realidad que he vivido durante tantos años, a la cual me he acostumbrado y aparentemente me mantiene conforme* _________________
DrinkThe Wine ofAluqahand Breath theSecretSmoke of God
*Escucho su relato con suma atención, acompañando sus palabras de leves gestos de comprensión, incluso ligeros asentimientos.*
- Eso significa que... ¿tampoco tienes amigos? *reflexiono un instante, con sus últimas palabras aún divagando por mi mente* Yo no te temo, Ayla, aunque, en efecto, te respeto muchísimo. Pero esto no me impide acercarme a ti... *aprieto cálidamente su mano, aún en la mía* si lo permites.
- Yo, aunque inmortal, conservo mi pasión intacta *comento al pensar en la frialdad que menciona al hablar de otros inmortales, entre los que se incluye* a pesar de no dejarla fluir con naturalidad con frecuencia... sólo estoy esperando a cada instante la oportunidad de amar a alguien, al nivel que sea, pues mi naturaleza es darme, aunque mi fama me caracterice de distante y fría... Jamás podría dejar de lado la única parte de mí que sé que me da verdadera vida. _________________
~La sangre es la vida~
Veo bailar a la Parca,
su guadaña a tu alrededor,
la gira, la lanza y la mueve
al son de tu respiración
Entre chillidos ahogados
y alaridos de dolor
leo en tus labios un rezo
y en tus ojos veo el temor.
¿Por qué no responde ahora
Ése, tu Dios del amor?
¿Acaso te ha abandonado?
Quizás no quiera oír tu voz...
esa voz con que lanzas notas
que agitan mi corazón,
cada grito, gemido, sollozo
es un éxtasis, pasión...
¡Canta tu parte, inútil,
de esta infernal canción!
Demoníaca ópera que llega
a su aria, lo mejor.
¡Eleva un aullido, libera
en tu último estertor
tu rabia, tu ira, tu odio!
¡Regálamelos, por favor!
Ya la música se apaga
mezclada con el olor
a miedo, a sangre, a muerte...
casi noto su sabor...
No me mires suplicante
ya no soporto tu hedor...
descansa en paz, infame,
ríndete ya, mi amor.
*Me quedo pensando en su pregunta* No tengo muchos amigos, pero sí algunos. Aunque son eso, amigos. No prospectos para amar o ser amada por ellos... *Observo su mano sobre la mía* Si no lo permitiera no estaría aquí junto a ti contándote sobre mí ni escuchándote...
*Escucho con atención sus palabras y sonrío* Tú aun eres joven y recuerdas perfectamente esos sentimientos... Yo nunca los sentí, y por ello no los recuerdo, entonces no los busco, y dudo que algún día lleguen a mí... Lo único que he experimentado de contacto con una persona es el sexo.... De todo tipo, y tantas veces que sinceramente he perdido la cuenta. *Digo despreocupada como intentando recordar un número que se asemejara a la realidad* No... No sé cuántas veces, lo que sí sé, es que nunca he sentido nada por las personas que he conocido en la intimidad. _________________
DrinkThe Wine ofAluqahand Breath theSecretSmoke of God
*Me siento como una simple mortal frente a otra, hablando de amor.*
- Me encantaría ayudarte a sentir amor, a sentirte amada *esta vez sí no puedo evitar pasear las yemas de mis dedos por su mejilla, con suavidad, dejando que el cariño marque la diferencia entre ésta y las demás caricias que haya podido recibir* Vivir sin eso, es malvivir, es casi... como no existir. _________________
~La sangre es la vida~
Veo bailar a la Parca,
su guadaña a tu alrededor,
la gira, la lanza y la mueve
al son de tu respiración
Entre chillidos ahogados
y alaridos de dolor
leo en tus labios un rezo
y en tus ojos veo el temor.
¿Por qué no responde ahora
Ése, tu Dios del amor?
¿Acaso te ha abandonado?
Quizás no quiera oír tu voz...
esa voz con que lanzas notas
que agitan mi corazón,
cada grito, gemido, sollozo
es un éxtasis, pasión...
¡Canta tu parte, inútil,
de esta infernal canción!
Demoníaca ópera que llega
a su aria, lo mejor.
¡Eleva un aullido, libera
en tu último estertor
tu rabia, tu ira, tu odio!
¡Regálamelos, por favor!
Ya la música se apaga
mezclada con el olor
a miedo, a sangre, a muerte...
casi noto su sabor...
No me mires suplicante
ya no soporto tu hedor...
descansa en paz, infame,
ríndete ya, mi amor.
*Cierro los ojos al sentir sus dedos sobre mi mejilla y volteo a verla* Y de qué forma crees que me puedes ayudar a sentir amor y a amar a alguien? *La veo a los ojos* _________________
DrinkThe Wine ofAluqahand Breath theSecretSmoke of God
*Observo satisfecha cómo cierra los ojos a mi contacto, y esbozo una fugaz sonrisa.*
- Tan sólo demostrándote que no todo es interés físico, ni siquiera moral. Que alguien puede interesarse en tu persona, en ti, simplemente por quién eres, al margen de cómo seas, qué tengas, qué representes o qué signifiques. Que tan sólo le importes tú, y que alguien se preocupe más de saberte feliz que de complacerte o, más simplemente, de complacerse a sí mismo. Que alguien te haga sentir especial, única, segura, confiada, plena y, en definitiva, feliz.
*La miro a los ojos, sonriendo con ellos.*
- ¿No te gustaría? _________________
~La sangre es la vida~
Veo bailar a la Parca,
su guadaña a tu alrededor,
la gira, la lanza y la mueve
al son de tu respiración
Entre chillidos ahogados
y alaridos de dolor
leo en tus labios un rezo
y en tus ojos veo el temor.
¿Por qué no responde ahora
Ése, tu Dios del amor?
¿Acaso te ha abandonado?
Quizás no quiera oír tu voz...
esa voz con que lanzas notas
que agitan mi corazón,
cada grito, gemido, sollozo
es un éxtasis, pasión...
¡Canta tu parte, inútil,
de esta infernal canción!
Demoníaca ópera que llega
a su aria, lo mejor.
¡Eleva un aullido, libera
en tu último estertor
tu rabia, tu ira, tu odio!
¡Regálamelos, por favor!
Ya la música se apaga
mezclada con el olor
a miedo, a sangre, a muerte...
casi noto su sabor...
No me mires suplicante
ya no soporto tu hedor...
descansa en paz, infame,
ríndete ya, mi amor.
*Me quedo perpleja ante sus palabras y guardo silencio unos instantes, pensando* No sé... No me lo imagino *Contesto con franqueza viéndola a los ojos* _________________
DrinkThe Wine ofAluqahand Breath theSecretSmoke of God
*Acaricio su mejilla un instante más, apartando un mechón de su cabello para colocarlo detrás de su oreja.*
- Date tiempo *le sonrío suavemente y la beso en la mejilla con lentitud, como si su vida dependiera de la sutileza del gesto, y me levanto sin esfuerzo, invitándola a hacer lo mismo, si lo desea* _________________
~La sangre es la vida~
Veo bailar a la Parca,
su guadaña a tu alrededor,
la gira, la lanza y la mueve
al son de tu respiración
Entre chillidos ahogados
y alaridos de dolor
leo en tus labios un rezo
y en tus ojos veo el temor.
¿Por qué no responde ahora
Ése, tu Dios del amor?
¿Acaso te ha abandonado?
Quizás no quiera oír tu voz...
esa voz con que lanzas notas
que agitan mi corazón,
cada grito, gemido, sollozo
es un éxtasis, pasión...
¡Canta tu parte, inútil,
de esta infernal canción!
Demoníaca ópera que llega
a su aria, lo mejor.
¡Eleva un aullido, libera
en tu último estertor
tu rabia, tu ira, tu odio!
¡Regálamelos, por favor!
Ya la música se apaga
mezclada con el olor
a miedo, a sangre, a muerte...
casi noto su sabor...
No me mires suplicante
ya no soporto tu hedor...
descansa en paz, infame,
ríndete ya, mi amor.
*En un suave gesto tomo su cintura y sus hombros con sendos brazos, y la abrazo cálidamente.*
- No hay de qué, Ayla.
*Aguanto el abrazo durante unos instantes y me separo de ella, dejando una mano en su hombro. Le sonrío.*
- Si me necesitas, o si simplemente te apetece hablar, sabes cómo encontrarme. *deslizo mi mano a lo largo de su brazo con un ínfimo roce hasta llegar a su mano, en cuya palma dejo mi pulgar para darle un último y discreto apretón justo antes de soltarla del todo.* _________________
~La sangre es la vida~
Veo bailar a la Parca,
su guadaña a tu alrededor,
la gira, la lanza y la mueve
al son de tu respiración
Entre chillidos ahogados
y alaridos de dolor
leo en tus labios un rezo
y en tus ojos veo el temor.
¿Por qué no responde ahora
Ése, tu Dios del amor?
¿Acaso te ha abandonado?
Quizás no quiera oír tu voz...
esa voz con que lanzas notas
que agitan mi corazón,
cada grito, gemido, sollozo
es un éxtasis, pasión...
¡Canta tu parte, inútil,
de esta infernal canción!
Demoníaca ópera que llega
a su aria, lo mejor.
¡Eleva un aullido, libera
en tu último estertor
tu rabia, tu ira, tu odio!
¡Regálamelos, por favor!
Ya la música se apaga
mezclada con el olor
a miedo, a sangre, a muerte...
casi noto su sabor...
No me mires suplicante
ya no soporto tu hedor...
descansa en paz, infame,
ríndete ya, mi amor.