*Abro los ojos sintiendo un leve dolor en mi mano que comienza a extenderse por mi brazo hasta llegar al codo, haciendo un pequeño hilo de dolor mientras el olor de mi sangre comienza a inundar la biblioteca*
*Me quedo sentado mirando la herida y como la daga traspasa mi mano y afinco mas la daga clavándola con más fuerza en mi piel, mirando el cuadro principal que acompaña la habitación. Un amanecer, mezclado levemente con un atardecer*
*Recuerdo mi vida como mortal recordando la calidez del sol imaginándolo a tal punto que comienzo a sentir levemente sus rayos en mi cuerpo, pero es un simple recuerdo de mi subconsciente, una añoranza ya que como inmortal no podría sentirlo a menos que muriera en el acto* _________________
*Retiro la daga de mi mano guardándola en mi bolsillo, dejando a la vez el libro que había sacado, acomodándolo en su librero dejándolo exactamente igual que como había estado en un principio, pero hago ese gesto molesto, lleno de rabia*
*Subo a mi habitación dando grandes zancadas cerrando la puerta de un portazo una vez me encuentro adentro, tumbándome en la cama esperando entrar en un largo sueño* _________________
*Me quedo de pie fuera de la puerta que acaba de cerrarse, dudando si entrar o quedarme afuera; noto como la puerta está cerrada por dentro, y auqneu podría abrirla, no estoy segura si su ocupante eso es lo que desea.
Percibo el olor de su sangre que ahora está seca, y me angustio por lo que sea que haya podido generar una reacción así, por lo que entro a la habitación y muy lentamente me siento en la cama, a su lado*
*Suspiro sintiendo la presencia de alguien conocido sentado al lado de mi cama. Dejo mi mano que ahora se encuentra completamente bien con su piel regenerada sobre la mano de mi esposa trasmitiéndole tranquilidad, que no se preocupe* Hola señorita *le sonrió levemente* _________________
*Abrazo con fuerza a mi esposo, pasando mis piernas sobre las suyas, buscando un poco de calor en su cuerpo frío, mientras beso sus labios profundamente* _________________