* Dentro de aquel Antiguo Sacramento algo sucedia, empezaba a temblar como si guardara dentro del mismo una gran explosión, aquel temblor pasaba a sentirse en el aula de Artes Oscuras, llantos se escuchaban de repente para darnos cuenta de que eran de nuevo aquellos Santos los que lloraban; aparecian aquellos llamados caidos nuevamente colgando de una soga en su cuello, esta vez ya casi moribundos sin oponer resistencia a su destino o querer escapar de ello; aquellas Hadas de la muerte convertidas ahora en la misma Muerte reian al lado de los alumnos inscritos de la materia, solamente yo podía percatarme de la presencia de la Muerte, para los demás eran solos las simples Mariposas Doradas con las que alguna vez se toparon en esta clase; un retumbe en las paredes del lugar pareciendo empezar a agrietarse algo, los caidos despertaron al recordar el porque de su destino parecian querer gritar y advertir al saber el origen de este ultimo retumbe, aquella barrera que nos separaba de los Demonios empezaba a ser destruida por estos; abria los ojos repentinamente y aquel Antiguo Sacramento se abria de repente dejando salir los miles de pergaminos que en ellos guarde pasaban a un lado de mi convirtiendose en sogas irrompibles * HemosS terminado....
* Callaba y observaba lo próximo a acontecer, aquellas sogas se enredaban en los cuellos de quienes no saciaron su hambre de Artes Oscuras, aquellos que solo vinieron a perder tiempo, aquella mirada que me dirigian era pidiendo un porque o piedad, yo no podia hacer nada pues era la misma Oscuridad que reclama; de repente, una vez terminado de sujetarse sin poder quitarle la soga de cuello, los alumnos que habian recibido este castigo eran jalados hacia arriba, al estar al borde de la muerte ya podian ver como ahora la Muerte reia de su situación y al alzar su mirada veian que las grandes Legiones Demoniacas habian salido de su plano para poder disfrutar del sufrimiento al que estaban ligados algunos alumnos *
* Golpeaban, mordian, rasgaban, maldecian y blasfemaban los Demonios a los cuerpos de los nuevos caidos; aquellos que se salvaron de este destino por el empeño se les abrian las puertas del lugar indicándoles que las Clases de Artes Oscuras habian terminado; al ver yo que las puertas se abrian empezaba a caminar hacia ellas librando el derramamiento de sangre desde el techo, algunos latigazos de los Demonios y de la seducción de la Muerte, salia del lugar *
* Ahi afuera, cerrándose las puertas, gritos de llanto, desesperación, dolor, terror, miedo, se fusionaban con los de quienes ocasionaban ellos traducidos a gritos de satisfacción, placer y disfrute. Levitaba un poco y aparecia a mi lado aquel Dementor que me acompaño al inicio de la creación de todo esto de las Artes Oscuras, tomaba su mano sabiendo quien era y aquel Dementor se transformaba en una bella Mujer de pálido rostro a quien yo identificaba; besaba su mano y luego el beso lo dirigia hacia su cuello, tocando suelo nuevamente ambos, nos retirabamos del lugar, esperando que aquellos gritos cesaran y que nadie por su propio bien se acercara a este lugar maldecido por lo que ahi se enseñaba *
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