Yo tengo un piercing en el labio,una espiral negra.Siempre tuve ganas de hacérmelo y en cuanto me dieron permiso no me lo pensé y ahora estoy encantada con él =3
Además en cuanto cumpla la mayoría de edad,que será en breves,me voy a hacer un tatuaje.Mis padres no me dan permiso mientras soy menor ¬¬' pero es algo que tengo en mente y hasta que lo haga no me voy a quedar tranquila.Algo discreto e íntimo,nada de colores y dibujos enormes,quizás unas rosas en el pie. _________________
Yo tengo unpiercing en la lengua como desde 1 año 3 meses,algunos piensan que son muy antihigienicos (al menos eso piensa mi mama)pero noo!!!claro con las medidas adecuadas
Y con respecto a los tatuajes me estan enseñando a ponerlos mi mom no esta muy de acuerdo ...creo que se imagina que me llenare de tatuajes o algo asi jejeje _________________
bueno, no sé si es para tanto xD Es que era así, hace rato quería tener aunque sea ALGO en la oreja, quise pasarme un aro, pero... el agujero empezaba en un lado, y terminaba enn otro o__o es decir que tenía un agujero en el lóbulo, pero que se había cerrado por la mitad, que si pasaba algo, no llegaba al otro lado de la oreja o__O así que cansada, decidí no solo hacerme el agujero yo, sino que de aro tener un alfiler de gancho, y a demás hacermeelo yo misma! xD Así que intenté, y pasaba, pero por la mitad, obvio. Traté de pasarlo así sin más, pero como que no se abría la piel, y me dolía un cachitín xD Así que hice como vi en una película y me puse un hielo para ver si servía de anestecia Y funcionó!! xD puedo pasar el bendito alfiler de gancho, ahí lo cerré, y tadán! mi percing casero y fachero tengofoto y todo porque estoy muy orgullosa de mi xDD
ahora el reto es que no lo vean mis papás xD _________________
We're just two lost souls
swimming in a fish bowl,
year after year.
Running over the same old ground.
What have we found?
The same old fears.
Wish you were here.
Esa nueva generación de modelos, con sus cuerpos esqueléticos, duros, sin curvas, impedían pensar en la fecundidad, en un embarazo, en la transmisión de la vida.
Las reacciones entre los chicos que me rodeaban fueron muy diversas: algunos, sobre todo los mayores, las rechazaban y se atenían al viejo tópico de que valía más tener algo de dónde tomarse. Los más jóvenes se rindieron sin apenas lucha. Ellos mismos se enfrentaban a las nuevas exigencias de su masculinidad, ese ser masculino sin parecer zafio, ni un bruto, ni un machista, y aquellas mujeres-niñas, adolescentes eternas que se ofrecían sin en apariencia demandar nada, les resultaban sexualmente muy atractivas. Al fin y al cabo, también este cambio de la mujer se juzgó desde la perspectiva de las apetencias del hombre, como había ocurrido con cada variación anterior. Y ellos quedaban más o menos a salvo. Para comenzar, nadie había cuestionado su apariencia. Desde hacía un par de siglos las exigencias físicas que se les había hecho a los hombres no habían variado.
Se le echó la culpa al sector de la moda, y más específicamente a los modistos gays, por intentar inculcar una estética andrógina y debilitada de la mujer; sin embargo, las publicaciones heterosexuales por excelencia, las revistas pornográficas, no mostraban tampoco a mujeres normales: sus pechos y labios estaban exagerados, y en gran parte de las imágenes se entregaban al hombre en actitud de sumisión o de panteras dominantes.
Esa inferioridad de la mujer, tan rechazada y denostada en la teoría, se reproducía una y otra vez en anuncios, revistas, mensajes y comportamientos. Parecía imposible encontrar una imagen verosímil de una mujer, una relación entre sexos equilibrada. ¿Tanto miedo sentían a enfrentarse a una mujer real? ¿Tan profunda era la crisis de la masculinidad?