*me vuelvo inmaterial ante ella, meto la mano en la bolsa y saco una punta de lecha, se la lanzo al cuello a gran velocidad, *
-tienes suerte que este de buen humor, desgraciadamente no tengo la habilidad de desvanecerme, pero me da igual, ahora si no te importa, me voy que tengo cosas importantes que hacer.
*luego me doy media vuelta y atravieso la pared, alejandome de la celda y de mi captora* _________________
Ultima edición por dark spark el 10 Jul 2007 3:00 pm; editado 1 vez
((Y otra cosa que no te ha dicho Tidus (Samuel), es que en las Sedes de las organización (Morsmordre y SACLIM) no puedes salir a menos que alguien de la Organización te saque de aquí. Ya sea vivo o muerto
Lo siento. No puedes marchar ^^)) _________________
((quien ha dicho que me marche? solo me alejo de la celda, supongo que dare una vuelta en mi forma inmaterial hasta que pasen los siete dias no?)) _________________
((Con su permiso...
Layla las celdas, no hemos creado los calabozos, pero mientras pues estará aquí no? xD otra cosa... cero magia una vez capturado, cierto? con o sin varita)) _________________
"Nada es más peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él a mandarlo, de donde se origina la usurpación y la tiranía." Simon Bolívar
((O hasta que te maten xDD, entonces serán 10... y me temo que sí que te matarán... aunque a lo mejor tienes suerte (lo dudo) y devuelven tu cuerpo antes...
PD: Vaya se está cómodo en la nueva sede, a ver si me voy a acostumbrar a postear aquí... )) _________________
*Camino hacia el interior del castillo, y veo la figura de Dark Spark intentando desvanecerse dandose contra la pared, una y otra vez, una malvada sonrisa poco acentuada aparece en mi rostro, y me giro en dirección del rompe paredes que tenemos enfrente*
-Será mejor que dejes de intentarlo ya, estas aqui, y si sigues tocando las paredes para intentar salir una descarga te matará *le empujo con suavidad con la punta de mi varita y cae dentro de una celda* _________________
Aquél sonido estaba a punto de volverla loca. Se sentía impotente gracias a las heridas que le habían obligado a quedarse, mientras afuera todo era un caos. Pero más devastador que todo aquello era la ausencia de noticias, el desconocimiento de saber si todo iba a su favor o si por el contrario estaban perdiendo la batalla. Se llevó las manos ocultando en ellas su rostro mientras intentaba no desesperar. Después de todo las malas noticias nunca se hacían esperar así que aquello era bueno.
Suspiró mientras encendía uno de sus cigarrillos con la mano que no estaba vendada. Dio una calada y dejó que el humo le embriagara los sentidos y le ayudara a mantener la mente blanco. Fue entonces cuando el sonido de alguien que tocaba a su puerta la sobresaltó.
- Señorita Malfoy, los sobrevivientes vienen en camino. - anunció uno de los cuidadores.
¿Sobrevivientes?, ¿había escuchado bien?. Siempre le habían enseñado que el término sobrevivientes se aplicaba a quienes habían perdido la guerra y con ellos a un sin número de hermanos. Esto tenía que ser una broma de mal gusto. Quizás por eso el hombre la dejó sola antes de que ella pudiera decir nada. Sí, se encargaría de castigar al culpable tan pronto como lo descubriera.
Corrió hacia las grandes ventanas que adornaban el salón. Aun las llamas cubrían el horizonte haciendo de aquella noche la más tenebrosa que nadie hubiera visto jamás. Tenebrosa incluso para ella porque quién la conocía sabía perfectamente cuanto temía por los suyos. Cada mortífago que caía era un dolor irrecuperable para su corazón. Había aprendido a amarlos como si ella misma les hubiera concebido y la sola idea de saber que habían caído en desgracia le aterraba demasiado. El cigarrillo se deslizó de sus dedos mientras sus ojos se llenaban de preocupación. ¿Por qué les había dejado solos?, hubiera preferido morir con ellos.
No tenía varita por lo que no podía darse prisa y aparecerse en donde había despedido a sus soldados. Así que con una pierna rota, un brazo inutilizado y las heridas de una vieja batalla se dirigió lo más rápido que pudo haciéndose paso entre el oscuro paisaje que reinaba como espectro en la noche. No contaba las veces que había caído al suelo ni cuanto le había costado levantarse para seguir caminando. Tampoco contó las lagrimas que derramó en el camino ni le importó que su vestido se manchará con la sangre de las heridas que aún no habían sanado. Ningún dolor era comparable con la angustia de haber perdido a los suyos
Cuándo finalmente llegó no podía respirar bien. Se suponía que ya tendrían que haber llegado pero aquél lugar estaba desolado y cada vez más frío. Cayó de rodillas al suelo acompañada mientras su mirada se perdía en la locura y su propio grito rompía el silencio. Un escalofrío recorrió todo su cuerpo y rogó porque el dolor le hiciera perder el sentido. Cada segundo dolía desmesuradamente.
Y justo cuando creyó haber perdido la esperanza. Justo cuando pensó que el mundo se le venía bajo y deseo la muerte más que nada en el mundo. Escuchó unos pasos en la lejanía. Levantó la vista calmando su llanto mientras veía a una muchedumbre acercarse a través de la niebla. Debido a la oscuridad, no pudo reconocerlos hasta que estuvieron lo suficientemente cerca de ella..
- Capitana - dijo el que ella misma había dejado al mando en su ausencia- hemos vencido. Nuestros enemigos han huído de nuestras espadas. Hemos tenido algunas bajas pero ellos han sufrido el triple que nosotros. Tardarán mucho tiempo en recuperarse.
El mortífago la sostuvo entre sus brazos para levantarla del suelo con delicadeza. Y entonces los vio con sus sonrisas deslumbrantes y el orgullo hinchándoles el pecho. Se inclinaron ante ella haciéndole saber el honor que sentían al haber sido partícipes y autores de la victoria. Ella también se inclinó viéndolos como héroes antes de ordenarles seguir el camino hacia el hogar. Tenían mucho por hacer. Debían contarle con detalle la batalla que habían librado y preparar una ceremonia digna por aquellos que habían caído.
No necesitó más. Una fuerza sobrenatural le confirió valor, calmó su dolor y le hizo sonreír sin esfuerzo. ¿Qué era?, ¿Qué fuerza era esa capaz de transformar su ánimo en un segundo?. ¿Qué sentimiento era tan poderoso como para hacerle sentir desfallecer en un segundo, y al otro levantarle cómo si nada pudiera derrotarle?…
*queda atrapado dentro de la celda* Asi por lo menos no te perderemos por el castillo... _________________
Aquél sonido estaba a punto de volverla loca. Se sentía impotente gracias a las heridas que le habían obligado a quedarse, mientras afuera todo era un caos. Pero más devastador que todo aquello era la ausencia de noticias, el desconocimiento de saber si todo iba a su favor o si por el contrario estaban perdiendo la batalla. Se llevó las manos ocultando en ellas su rostro mientras intentaba no desesperar. Después de todo las malas noticias nunca se hacían esperar así que aquello era bueno.
Suspiró mientras encendía uno de sus cigarrillos con la mano que no estaba vendada. Dio una calada y dejó que el humo le embriagara los sentidos y le ayudara a mantener la mente blanco. Fue entonces cuando el sonido de alguien que tocaba a su puerta la sobresaltó.
- Señorita Malfoy, los sobrevivientes vienen en camino. - anunció uno de los cuidadores.
¿Sobrevivientes?, ¿había escuchado bien?. Siempre le habían enseñado que el término sobrevivientes se aplicaba a quienes habían perdido la guerra y con ellos a un sin número de hermanos. Esto tenía que ser una broma de mal gusto. Quizás por eso el hombre la dejó sola antes de que ella pudiera decir nada. Sí, se encargaría de castigar al culpable tan pronto como lo descubriera.
Corrió hacia las grandes ventanas que adornaban el salón. Aun las llamas cubrían el horizonte haciendo de aquella noche la más tenebrosa que nadie hubiera visto jamás. Tenebrosa incluso para ella porque quién la conocía sabía perfectamente cuanto temía por los suyos. Cada mortífago que caía era un dolor irrecuperable para su corazón. Había aprendido a amarlos como si ella misma les hubiera concebido y la sola idea de saber que habían caído en desgracia le aterraba demasiado. El cigarrillo se deslizó de sus dedos mientras sus ojos se llenaban de preocupación. ¿Por qué les había dejado solos?, hubiera preferido morir con ellos.
No tenía varita por lo que no podía darse prisa y aparecerse en donde había despedido a sus soldados. Así que con una pierna rota, un brazo inutilizado y las heridas de una vieja batalla se dirigió lo más rápido que pudo haciéndose paso entre el oscuro paisaje que reinaba como espectro en la noche. No contaba las veces que había caído al suelo ni cuanto le había costado levantarse para seguir caminando. Tampoco contó las lagrimas que derramó en el camino ni le importó que su vestido se manchará con la sangre de las heridas que aún no habían sanado. Ningún dolor era comparable con la angustia de haber perdido a los suyos
Cuándo finalmente llegó no podía respirar bien. Se suponía que ya tendrían que haber llegado pero aquél lugar estaba desolado y cada vez más frío. Cayó de rodillas al suelo acompañada mientras su mirada se perdía en la locura y su propio grito rompía el silencio. Un escalofrío recorrió todo su cuerpo y rogó porque el dolor le hiciera perder el sentido. Cada segundo dolía desmesuradamente.
Y justo cuando creyó haber perdido la esperanza. Justo cuando pensó que el mundo se le venía bajo y deseo la muerte más que nada en el mundo. Escuchó unos pasos en la lejanía. Levantó la vista calmando su llanto mientras veía a una muchedumbre acercarse a través de la niebla. Debido a la oscuridad, no pudo reconocerlos hasta que estuvieron lo suficientemente cerca de ella..
- Capitana - dijo el que ella misma había dejado al mando en su ausencia- hemos vencido. Nuestros enemigos han huído de nuestras espadas. Hemos tenido algunas bajas pero ellos han sufrido el triple que nosotros. Tardarán mucho tiempo en recuperarse.
El mortífago la sostuvo entre sus brazos para levantarla del suelo con delicadeza. Y entonces los vio con sus sonrisas deslumbrantes y el orgullo hinchándoles el pecho. Se inclinaron ante ella haciéndole saber el honor que sentían al haber sido partícipes y autores de la victoria. Ella también se inclinó viéndolos como héroes antes de ordenarles seguir el camino hacia el hogar. Tenían mucho por hacer. Debían contarle con detalle la batalla que habían librado y preparar una ceremonia digna por aquellos que habían caído.
No necesitó más. Una fuerza sobrenatural le confirió valor, calmó su dolor y le hizo sonreír sin esfuerzo. ¿Qué era?, ¿Qué fuerza era esa capaz de transformar su ánimo en un segundo?. ¿Qué sentimiento era tan poderoso como para hacerle sentir desfallecer en un segundo, y al otro levantarle cómo si nada pudiera derrotarle?…
((Layla porsia fue que me acordé que no tenemos calabozos eh? no te digo como hacer sino que me acordé que ninguna de las organizaciones tiene xD
La verdad yo creo que tendrá tortura de sobra... no sé por qué lo presiento )) _________________
"Nada es más peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él a mandarlo, de donde se origina la usurpación y la tiranía." Simon Bolívar