*Ríe por lo bajo y mantiene una mano en el hombro de la chica por si volvía a tambalearse*
- Créeme que eso se nota ¿Cúanto has bebido ya? *pregunta mirandola*
*Voltea hacia la puerta al escuchar una voz nueva pero no logra ver a la nueva visitante de la taberna ya que Layla se encontraba frente a ella. Sacudió la cabeza al sentir el mínimo intento de sus ojos de bajar la mirada*
*Se hizo un poco hacia un lado y a duras penas reconoce a Demonique, sólo había coincidido con ella un par de veces por la ciudad y eso hace ya mucho* _________________
*Layla se gira hacia la escena que se desarrollaba, provocando un movimiento de la mini falda que se elevara en el aire al darse la vuelta*
-¿Sabes, Demonique? Tanta gala que hacen los aurores de su "hombría", cuando la mitad de ellos tienen otras... preferencias.
*Y soltando una carcajada despectiva, volvió al taburete donde estaba antes sentada, moviendo provocativamente las caderas y sentándose de nuevo con las piernas cruzadas, sin poder parar de reír imaginándose una escena entre Potter y otro auror, en el cuartel de SACLIM, juntos en cualquier habitación* _________________
*Al escuchar a Layla burlarse sobre cierta "hombría" no puede reprimirse más. Se empieza a carcajear tan fuerte que pierde el equilibrio nuevamente y se cae.* _________________
*Frunce el ceño y aleja el rostro de las manos de Demonique cuando le toma de la barbilla*
- Ni creas que fue un gesto de respeto o algo parecido *contesta de forma seria y fría*
*Aún así se quedó de piedra al ver la acción de Layla al voltearse y mantuvo la mirada en el lugar donde ella antes se encontraba una vez que se fue a sentar de nuevo en el taburete*
*Parpadeó varias veces saliendo de su "trance" y escuchó los comentarios de Layla, giró los ojos y volvió a sentarse también frente a la barra terminándose su bebida haciendo caso omiso de las carcajadas de la chica ebria* _________________
-Parece que no contestamos*dijo con sonrisa picarona mientras se acaba su zumo y pedía ahora una limonada*Dicen que quién se calla, es otra forma de dar su consentimiento.
*Se pasó una mano por el escote, como casual, mientras suspiraba*
-Hoy he aprendido una vergüenza más que has de callar, Potter. Quizá no te llames Manuel... y tu verdadero nombre sea Manuela. _________________
*Siente que alguien la retiene de caer completamente al piso y enfoca bien su visión. Se estremece por completo al oir su voz tan cerca de sus oídos.*
*Enfoca su visión y ve a esa chica que había entrado al bar hace unos momentos*
Eh ... qué??? *pregunta en tono bobo mientras trata de ver mejor la situación en la que está.* Ahhhh , sí ... sí estoy bien ... Te muestro!
*Grita de pronto y se sube a la barra tratando de bailar como dios manda isn poder hacerlo.* Ves que estoy bien? *hace movidas extrañas mientras trata de no caerse.* _________________
*Miró de reojo a Layla, esta vez sin evitar ver el movimiento que hacía con la mano sobre su escote. Pidió otro vodka y dió un largo trago oyendo de fondo a la bruja*
*Dejó el vaso sobre la barra produciendo un sonido sordo al mismo momento que se inclinaba hacia Layla y le daba un beso apasionado en los labios, dejando ambas manos en su cintura acercándola a él*
- Anda... vuelve a decir que no tengo hombría y veremos qué pasa *le dice rozando sus labios contra los de ella al hablar* _________________
*La sorpresa la dejó paralizada momentáneamente. Se hubiera esperado un ataque, una amenaza, incluso una maldición... ¿pero aquello? Layla no se consideraba preparada para eso*
*Sin embargo, para cuando el auror le habló rozando sus labios, éste ya tenía la punta de la varita clavándose con fuerza en su cuello*
-¿La recuerdas, Potter?*le preguntó totalmente seria*Es la varita de Corey... creo que ya os conocéis. Saluda a tu vieja amiga.
*Se la clavó un poco más*
-Vuelve a hacer eso*le susurró ella, pero en ningún momento sin apartarse, así que sus labios casi rozaban también los del mago*Y verás en acción... a la varita. _________________
- Ves chico, no debes meterte con tus superiores * dice ahogándose de la risa*
-En cuanto a tí, pequeña * dice mirándola, mientras se bajaba de la mesa* Estás segura de que estás bien y no necesitas a alguien que te cuide? _________________
*Sonrió de lado y rio por lo bajo, claro que recordaba esa varita... le dió la semana más horrible de su vida*
- Lamentablemente en este lugar no puedes hacer uso de nuestra querida amiguita... *contestó, sin alejarse ni un centímetro de ella, mirándola fijamente* En otra ocasión me gustaría ponerla a prueba junto con la mía. Ya sabes... por los viejos tiempos *sonríe* _________________