*Layla aparece fuera del viejo bar de Ayla, con la inención de tomar algo pero sin olvidar el maldito espectáculo que dio la última vez*
*Hacía mucho tiempo que Layla no vestía de aquella manera, de hecho, desde que tenía 17 años y había sustituido todo su vestidor por corsés y vestidos antiguos. En cambio, ahora lucía una mini falda negra, que dejaba ver sus largas y tornadas piernas, metidas dentro de unas botas del mismo color con unos impresionantes tacones de aguja. En la parte superior llevaba puesto un top de tirantes, también negro, con un gran escote, en la cuál la parte bajo el pecho solo tenía unas tiras que se iban enrollando por su bariga y cintura, atadas finalmente a su espalda. Llevaba el pelo suelto, cayéndole por su espalda semi-desnuda, largo y rizado.*
*Entró al establecimiento y echó una mirada a su alrededor, mirándose en el reflejo de una ventana y encontrándose más provocativa e irresistible que en mucho tiempo. Sonrió satisfecha con su examen y pidió un zumo de naranja natural al camarero. Minetras se lo preparaba, volvió a mirar al interior del bar*
*Aparece en la oscuridad de la calle, cerca del bar La Tarantella acercándose luego hacia el local con paso tranquilo. Iba vestido con una camisa azul marino y el resto de su atuendo era de color negro, encima una túnica del mismo color con el símbolo de Edén bordado en la espalda de color azul brillante*
*Entró en el bar y paseó la mirada por el lugar detuviéndose de golpe en una bruja que estaba frente a la barra, si no le hubiera visto la cara habría pensado que alguna del Monte Venus se había ido del lugar... a menos que ahora esa sea la nueva profesión de aquella bruja*
*Abrió la boca para decir algún comentario pero la cerró, totalmente perplejo todavía al ver a la mismísima Layla Lestrange vestida de esa forma*
- ¿Sigues ebria, Lestrange? *consiguió decir mientras se acercaba* _________________
Ultima edición por Manuel87Potter el 04 Sep 2008 2:14 am; editado 1 vez
*Se aparece en la puerta del bar silenciosamente. Estaba vestida con una falda gris algo corta, y una blusa gris y por encima un corsé negro que resaltaba su esbelta figura. Miró por un tiempo a la puerta, y después se decidió por entrar.*
*Empujó la puerta, que rechinó un poco por la brusca acción de la joven. Miró al lugar con curiosidad, con una sonrisa de lado, hasta que su mirada se posó en la barra en las dos personas que estaban allí.*
*Fue hacia la barra y se pidió un Amaretto Sunrise, sentándose algo cerca de ellos.* _________________
*Layla vio la cara que puso Potter al entrar y sonrió, echando un mechón de pelo hacia atrás con un movimiento gracioso de la cabeza*
"Me desea..."*pensó divertida*
-¿Me persigues, Potter? Yo se que soy irresistible ante tí... pero tu obsesión por mí se está convirtiendo ya en algo mal sano.
*Layla se sentó en un taburete frente a la barra, cruzando las piernas mientras permitía que su mini falda se subiera un poquito más*
*Se giró al ver entrar una chica, que no había visto en Ciudad Perdida pero que le resultaba muy familiar. Frunció los labios mientras se quedaba pensativa, recordando dónde la había visto en su pasado* _________________
*Su atención se vio distraída ante la entrada de otra persona en el bar, volteó el rostro hacia la chica y entrecerró un poco los ojos al parecerle conocida. De fondo escuchaba aún la voz de Layla hablándole*
- Son simples coincidencias, Lestrange. No estoy para nada obsesionado contigo *le contestó volviendo a mirarla* No te hagas tantas ilusiones.
*Tomó asiento también frente a la barra, dejando un asiento de separación entre él y Layla. Pidió un vodka con jugo de naranja y bebió un largo trago manteniendo la mente distraída en otra cosa que no fuera el raro comportamiendo y vestimenta de la mortífaga* _________________
*A Layla no se le pasó desapercibido que había dejado un asiento en medio para no sentarse a su lado*
-Veo que te resulta demasiada la tentación de que mi cuerpo esté al lado del tuyo. *comentó, guiñándole un ojo*Y además, yo no creo en las coincidencias. Aunque tampoco esperaba que lo reconocieras a la primera.
*Se inclinó en su asiento para beber un poco del zumo de naranja, haciendo más visible así la vista de su escote* _________________
*No puede evitar sonreír al escuchar el comentario de la mujer, hasta que siente su mirada sobre ella y voltea un poco la cabeza para mirarla, y lo primero que se aparece en su campo visual no es el rostro de la mujer, sino el tremendo escote que lleva.*
*Aparta la mirada enseguida mientras se concentra en terminar el trago, y al rato pide otro.
*Al terminar el segundo vaso, mira de nuevo hacia la mujer, y la cara embobada del chico.*
"Por dios que hay hombres tan hechos a los delis ..." *piensa mientras se le escapa una risita.* _________________
*Arquea una ceja y voltea a ver a Layla a los ojos, haciendo caso omiso de su movimiento dejando más a la vista su escote*
- ¿Tentación? Para nada. No me provocas ninguna tentación *arrimó su vaso hacia Layla y se levantó sentándose en el taburete que antes había entre ellos* Podría permanecer aquí toda la noche y hacer como si no estuvieras vestida tan vulgarmente *contesta bebiendo de su vodka y observando a la bruja por encima del vaso* _________________
*Por el rabillo del ojo ve como la chica que le resultaba familiar bebía como para olvidar alguna pena. Se encogió de hombros, viendo que no era una amenaza ni hacía ni decía nada, y se concentró de nuevo en Potter y su actitud fría, escuchando sus palabras y frunciendo el ceño por ellas*
-¿Vestida vulgarmente?*preguntó con rin tin tín*Como se intenta ridiculizar lo que nunca se podrá tener, ¿eh? Así uno se auto-convence que la persona deseada no merece la pena... cuando se haría cualquier cosa por poseerla.
*Indiferente al mago, Layla sacó un pequeño espejo de mano y se miró en él, observando su peinado por detrás concetrándose en ello, ignorando por completo al auror ya* _________________
*De pronto, la chica siente unl ligero dolor de cabeza, pero no le hace caso, nada más lleva su mano hacia la frente y se la frota un poco. Toma un último vaso, diciéndose a sí misma que ya será el último.*
*Se levanta lentamente, pues siente la extrema necesidad de ir a tomar un poco de aire fresco. Sin embargo, ni bien da un paso se tropieza, y por evitar caerse se agarra de la manga del mago que estaba allí sentado, y caen los dos al suelo.* _________________
*Suelta una risa y sigue bebiendo de su vodka escuchando las palabras de la mortífaga*
- Ni bajo la maldición Imperius sentiría deseo por ti y mucho menos pensaría en poseerte. No sé que te ha hecho el alcohol... pero ya te estás haciendo... *sin embargo no pudo evitar de hablar al sentir un jalón de su manga que terminó tirándole al suelo*
- ¿Pero qué demoni...? *se llevó una mano detrás de la cabeza al sentir un dolor punzante en ella, se había golpeado con la caída*
*Se sentó y observó a la chica que había entrado al bar después de él tirada a su lado*
- Hey... ¿estás bien? *se levantó y luego la ayudó a ponerse de pie* _________________
-No, Potter, Demonique acaba de entrar*dijo con suprema indiferencia hacia el mago mientras se seguía mirando al espejo*
*Cuando acabó, lo cerró de un golpe y se lo volvió a guardar, mirando a la nueva bruja que acaba de entrar. Se levantó y pasó al lado de donde estaba Potter tirado en el suelo, echo causalmente dejaba al chico una completa visión de sus piernas, y se encaminó hacia la bruja*
-¡Cuánto tiempo, Demonique! Me alegro de verte*le dijo sonriendo, mientras le daba la espalda a los otros dos, mostrando un provocador trasero, normalmente disimulado por las anchas faldas que siempre llevaba* _________________