*Marietta bebe observando tranquilamente, apoyada en la mesa y moviendo los pies como una niña pequeña* _________________
Aquél sonido estaba a punto de volverla loca. Se sentía impotente gracias a las heridas que le habían obligado a quedarse, mientras afuera todo era un caos. Pero más devastador que todo aquello era la ausencia de noticias, el desconocimiento de saber si todo iba a su favor o si por el contrario estaban perdiendo la batalla. Se llevó las manos ocultando en ellas su rostro mientras intentaba no desesperar. Después de todo las malas noticias nunca se hacían esperar así que aquello era bueno.
Suspiró mientras encendía uno de sus cigarrillos con la mano que no estaba vendada. Dio una calada y dejó que el humo le embriagara los sentidos y le ayudara a mantener la mente blanco. Fue entonces cuando el sonido de alguien que tocaba a su puerta la sobresaltó.
- Señorita Malfoy, los sobrevivientes vienen en camino. - anunció uno de los cuidadores.
¿Sobrevivientes?, ¿había escuchado bien?. Siempre le habían enseñado que el término sobrevivientes se aplicaba a quienes habían perdido la guerra y con ellos a un sin número de hermanos. Esto tenía que ser una broma de mal gusto. Quizás por eso el hombre la dejó sola antes de que ella pudiera decir nada. Sí, se encargaría de castigar al culpable tan pronto como lo descubriera.
Corrió hacia las grandes ventanas que adornaban el salón. Aun las llamas cubrían el horizonte haciendo de aquella noche la más tenebrosa que nadie hubiera visto jamás. Tenebrosa incluso para ella porque quién la conocía sabía perfectamente cuanto temía por los suyos. Cada mortífago que caía era un dolor irrecuperable para su corazón. Había aprendido a amarlos como si ella misma les hubiera concebido y la sola idea de saber que habían caído en desgracia le aterraba demasiado. El cigarrillo se deslizó de sus dedos mientras sus ojos se llenaban de preocupación. ¿Por qué les había dejado solos?, hubiera preferido morir con ellos.
No tenía varita por lo que no podía darse prisa y aparecerse en donde había despedido a sus soldados. Así que con una pierna rota, un brazo inutilizado y las heridas de una vieja batalla se dirigió lo más rápido que pudo haciéndose paso entre el oscuro paisaje que reinaba como espectro en la noche. No contaba las veces que había caído al suelo ni cuanto le había costado levantarse para seguir caminando. Tampoco contó las lagrimas que derramó en el camino ni le importó que su vestido se manchará con la sangre de las heridas que aún no habían sanado. Ningún dolor era comparable con la angustia de haber perdido a los suyos
Cuándo finalmente llegó no podía respirar bien. Se suponía que ya tendrían que haber llegado pero aquél lugar estaba desolado y cada vez más frío. Cayó de rodillas al suelo acompañada mientras su mirada se perdía en la locura y su propio grito rompía el silencio. Un escalofrío recorrió todo su cuerpo y rogó porque el dolor le hiciera perder el sentido. Cada segundo dolía desmesuradamente.
Y justo cuando creyó haber perdido la esperanza. Justo cuando pensó que el mundo se le venía bajo y deseo la muerte más que nada en el mundo. Escuchó unos pasos en la lejanía. Levantó la vista calmando su llanto mientras veía a una muchedumbre acercarse a través de la niebla. Debido a la oscuridad, no pudo reconocerlos hasta que estuvieron lo suficientemente cerca de ella..
- Capitana - dijo el que ella misma había dejado al mando en su ausencia- hemos vencido. Nuestros enemigos han huído de nuestras espadas. Hemos tenido algunas bajas pero ellos han sufrido el triple que nosotros. Tardarán mucho tiempo en recuperarse.
El mortífago la sostuvo entre sus brazos para levantarla del suelo con delicadeza. Y entonces los vio con sus sonrisas deslumbrantes y el orgullo hinchándoles el pecho. Se inclinaron ante ella haciéndole saber el honor que sentían al haber sido partícipes y autores de la victoria. Ella también se inclinó viéndolos como héroes antes de ordenarles seguir el camino hacia el hogar. Tenían mucho por hacer. Debían contarle con detalle la batalla que habían librado y preparar una ceremonia digna por aquellos que habían caído.
No necesitó más. Una fuerza sobrenatural le confirió valor, calmó su dolor y le hizo sonreír sin esfuerzo. ¿Qué era?, ¿Qué fuerza era esa capaz de transformar su ánimo en un segundo?. ¿Qué sentimiento era tan poderoso como para hacerle sentir desfallecer en un segundo, y al otro levantarle cómo si nada pudiera derrotarle?…
*Rostine le da un beso en la mejilla a Alex, se dirije donde Ayla y le da uno, después le da otro a Marietta*
Un honor haber disfrutado este día con ustedes, pero ya me he de ir, se les agradece de monton, me han alegrado mucho^^... y no les miento en decirles eso, muchas gracias ojala que aya más fiestas como estas
* Aparezco en la fiesta mirando a tod@s desorientada *
- ¿Wenas? o,o _________________
There's a song that's inside of my soul.
It's the one that I've tried to write over and over again
I'm awake in the infinite cold.
But you sing to me over and over and over again.
So, I lay my head back down.
And I lift my hands and pray
To be only yours, I pray, to be only yours
I know now you're my only hope.
Sing to me the song of the stars.
Of your galaxy dancing and laughing and laughing again.
When it feels like my dreams are so far
Sing to me of the plans that you have for me over again.
So I lay my head back down.
And I lift my hands and pray
To be only yours, I pray, to be only yours
I know now, you're my only hope.
I give you my destiny.
I'm giving you all of me.
I want your symphony, singing in all that I am
At the top of my lungs, I'm giving it back.
So I lay my head back down.
And I lift my hands and pray
To be only yours, I pray, to be only yours
I pray, to be only yours
I know now you're my only hope.