Sospechoso!! digo FELICIDADES! la prefectil de , Anne (Francesca Rosi) havuelto a ganar la loteria! Anda! pa´ que luego especuleis con la inocente Decki!!
Confesiones
El valor logré encontrarlo, el sentido ya vendrá ...
Esta soy yo, así como van a leerlo. Voy a tratar de ser lo más clara posible, esto porque tengo una tendencia imparable de rayar mucho en todo lo que digo. La verdad no tengo nada más que especificar, aparte del simple hecho de que esto NO es ficción, es mi simple realidad.
Gracias especiales a Clau Potter, la niña preciosa que me dio el valor para hacer esta catharsis ^^.
Y a un ángel perdido ... _________________
This world is filled with hope when happiness doesn't work.
[[Three Days Grace - "Pain"]]
“La gente muere tarde o temprano, de enfermedad, de vejez, por accidente o por suicidio. Todos morimos.”
Hace mucho tiempo que no sueño algo lindo … No puedo evitar preguntarme si todo está relacionado con esta tonta existencia … Que si mi inconsciente no estará en realidad dándome señales de que si sigo así no lograré nada más que amargarme lo que me queda de vida … Y pensar que con cada respiro envejezco más. Porque eso sí es verdad, nos oxidamos con cada respiro que damos. Pero realmente tendría que estar loca para estar preocupándome sobre ese hecho tan normal, es bastante obvio que cada día morimos un poco más, nadie tiene que filosofar ni hacer ningún estudio científico para comprobarlo. Pero bueno, el hecho es que sí sucede …
Ojalá yo nunca hubiera entendido lo que significa la muerte, ojalá fuera un hecho lejano para mí … Como para la mayoría de los amigos del colegio. Sí, se murió el abuelo o la abuela, pero ¡ oh ! Tan poco se los veía que la ausencia no se hace pesar. “La vida continúa”. Es algo que escuché muy a menudo. Tienen razón, no pienso negarlo. La gente nace, crece, envejece y muere. No es nada más que lo típico, se le llama existencia … Pero de ahí a que se interrumpa la vida, es todo muy diferente. Muerte. Sí, hay gente que se la busca, hay otras que se la merecen. Pero otras … Simplemente NO se lo merecían.
El primer libro que leí en español no tenía dibujitos para colorear, no era nada de Disney o de lo que sea. No era un libro para niños, era un libro de puro texto, todo lo contrario a los libros que tenía en francés. Lo primero que tragaron mis ojos fue “El Principito”, de Saint-Antoine D’Exupéry. Fue un banquete a mis ojos, aún llevo en mi memoria toda la fascinación al leerlo por primera vez. Además de eso, era mi orgullo de leer mi primer libro sola. Revistas de dibujos sin nada texto ya tenía por montones, todas coloreadas, rayadas y numeradas. Sí, tenía un trauma severo del orden desde mis 5 años, todo en mi habitación anda numerado hasta el día de hoy. Y el número 1, era “El Principito”. Dejaba mi imaginación volar, hasta me sabía de memoria los primeros 5 capítulos. Eso ya era puro ocio, andaba tan traumada con el libro … Y sus dibujos, ¡ cómo adoraba esos dibujos ! Aún recuerdo que armé el escándalo de la vida en la feria del libro porque quería 5 ejemplares del libro para colorearlos de diferente manera. Y bueno, con el escándalo conseguí mi capricho.
Sí, era una niña muy caprichosa, me doy cuenta de eso ahora. Si me decían que no, iba directo al llanto. Siempre obtenía lo que quería. Y si de pura casualidad resultaba que el llanto no servía, optaba por la vía difícil: no hablaba con nadie, ni con mi hermano Nick que nada tenía que ver en el asunto, y hasta a veces me negaba a comer. Al final siempre resultaba. Era caprichosa y mimada. Bueno, eso es lo normal, siempre vienen en combo. Aunque la verdad, lo que recuerdo es que Nicolás era igual que yo. Solía sacarme la lengua cuando yo me salía con la mía, y sucedía lo mismo en viceversa. “De tal palo tal astilla”, hay rumores de que mi madre era igual de niña …
En fin, en medio de mis mil y un caprichos, conseguí que me compraran un libro, que en realidad sólo lo pedí porque el título me llamó mucho la atención. “Mi planta de Naranja-Lima”, de José Mauro de Vasconcelos. El primer recuerdo que se me viene a la mente es mi padre riéndose de mi novedosa ocurrencia, porque según él no lograría soportar ni 5 páginas sin un dibujo intermediario. Me lancé al llanto de siempre, lanzándole miradas de piedad a la vendedora de la librería. Mis padres siempre se preocuparon más por el “qué dirán” que por mí, eso lo tengo claro. Y como es obvio, al minuto ya estaba yo con el libro en la mano. Estaba tan lejos de imaginarme lo que me iba a pasar con ese libro …
Hace una semana volví a leer ese libro. Lo siento tan diferente ahora … Cada vez que lo releo es algo nuevo que siento. Pero si hay algo que nunca cambia, es el recuerdo del episodio del “Mangaratiba” [ el denominativo de un tren brasilero en el libro ] … Y eso nada más porque lo leí con mi hermano. Sí, Nicolás me ayudó mucho con ese libro, porque la verdad del primer capítulo que intenté leer sola, sólo entendí la mitad. No era un libro para mi edad, para nada. Y bueno, al llegar a ese capítulo, yo estaba a punto de explotar por tanta emoción que estaba recibiendo en menos de una semana. Lamento arruinar la trama si es que logré meterles la curiosidad sobre el libro, pero el punto es que en ese capítulo, moría la única persona a quién el personaje principal de la historia amaba [ amar no en el sentido de parejas ]. Para mí a esa edad no había ningún concepto de muerte ni de infelicidad, la verdad. Para mí la vida era como un cuento de hadas, yo iba a casarme con mi príncipe azul, que debería tener ojos cafés, cabellos enrulados y una voz tierna. Ridículo pero cierto, estaba tan atrapada en un mundo prefabricado de Walt-Disney, decorado con tips de Barbie, que no vivía como el resto. Y era algo tan importante como el término “mortalidad” que se me escapaba de las manos. Para mí todo era eterno, desde mi existencia y la de mi familia, hasta la de una hormiga. ¡ Y qué serio fue el shock de leer en aquella historia que alguien se moría !!!
No se me va de la memoria, empecé a gritarle a Nick que el libro ya no me gustaba porque mentía, porque según yo nadie podía morirse, ni menos de esa manera. Y él, como el insoportable hermano mayor que era empezó a reírse de buena gana hasta que se me pasara todo el griterío. Me frustraba que hiciera eso, era su táctica de manipulación, que nunca dejaba de funcionar. Y pasado un rato, cuando ya me había calmado, él cerró el libro y me dijo algo que sigue conmigo hasta el día de hoy: “La gente muere tarde o temprano, de enfermedad, de vejez, por accidente o por suicidio. Todos morimos.” Recuerdo haber parpadeado sin entender. ¿ Y qué pasaba con la feliz eternidad ? ¿ Qué era suicidio ?
Nunca nada de feliz eternidad, nunca nada de príncipe azul ni Barbie ni Walt-Disney. Suicidio lo entendí a los 13 años, pero muerte … No me imaginé que estaba tan cerca. Simplemente para mí no podía existir eso, no podía aceptarlo. Pero sucedió …
_________________
This world is filled with hope when happiness doesn't work.
[[Three Days Grace - "Pain"]]
Solo puedo decirte eso xD no tengo palabras, me has dejado mudo. Esos dos libros también los he leido, solo que no a la misma edad que tú, "El Principito" lo leí a los 10 y "Mi planta de Naranja-Lima" a los 12. También tuve ese "shock" con este último libro respecto al tema de la muerte pero... ese mismo año también pase por lo mismo u.u con la persona que más quería asi que con eso entendí que el libro no mentía en nada, lamentablmente no lo hace con ninguna situación que en él expone.
Bueno que me he extendido en algo que ni al caso xDDD
Muy bueno Adri, la verdad ^^!! _________________
Como ya te dije anteriormente...No tienes por qué darme las gracias mi niña ^^, Espero qué ese valor siempre lo encuntres dentro de ti, Ahora y siempre.
Me quede así ...O_O...Lo del libro esta genial *-*
Muy buena redacción, Muy bueno sin duda ^^...
Yo también recuerdo el principito xD _________________
Me gusta la música desde pequeña, creo que desde que tengo algo denominado “memoria”. Para mí es como el mejor medio de comunicación que hay. Aunque tengo algunos recuerdos borrosos en los más recóndito de mi memoria de ciertas músicas en hebreo que supuestamente mi madre me cantaba para hacerme dormir. Yo no sé si me dormía de aburrimiento o para que no me cantara más. Hace unos años capté la ironía de esas canciones, eran todas religiosas, y yo resulté ser más atea que mandada a hacer. Aunque no voy a negar el hecho de que si no entienden ni jota del hebreo, esas canciones son preciosas.
Aprendí a tocar piano a los 4 años. Me pareció interesante la idea, aunque lo que yo quería era aprender violín. Mi padre se opuso terminantemente, según él porque corría el riesgo de volverme sorda. El problema es que desde chiquita me detectaron que tenía mucha sensibilidad en el oído. Es un punto positivo para la música y los idiomas, pero no para estar tocando violín justo en mi oreja, ni menos estar escuchando música a todo volumen en los audífonos. En fin, sea como fuera, el piano me gustó mucho. Como la nena mimada que era me pareció que ya de tener un piano en casa superaba al resto del colegio, y tal vez por eso no me negué a aprenderlo. Sí, aparte de caprichosa y mimada, había heredado el “don de la familia”, lo que se denomina “egocentrismo”.
Mi hermano solía decirme que la música era el único camino para salir de esa familia tan egocéntrica que ninguno de los dos había elegido. Nicolás tenía 4 años más que yo, pero le cabían como 10 años más de cinismo encima. Él escuchaba Kiss, Nirvana y Pink Floyd mientras yo escuchaba Magneto. La verdad es que en música no nos entendíamos, aparte de mi cierta atracción hacia Pink Floyd quién sabe porqué. La primera vez que me dijo “I’ll see you in the dark side of the moon” recuerdo que me quedé con los ojos como platos. Primero que me había hablado en un lenguaje de aliens, segundo que lo había cantado, y sólo dejo que supongan que él no era muy afinado que digamos. Pero con eso logró sacarme de la cabeza el pop gastado que cantaba todos los días. Podría hasta quejarme de que me hizo madurar demasiado rápido, pero la verdad sólo me queda agradecerle, vaya que lo iba a necesitar.
Vivo por la música, copia barata de “Vivo por ella” de Andrea Boccelli y un montón de gente más. Pero la verdad es que no vivo sin ella. Duermo con el IPod prendido, sólo me lo saco en ciertas clases. Me transporta a otro mundo, me aleja de los problemas, me ayuda a no sentirme sola. Lo mismo le pasaba a Nick, la radio de su habitación paraba prendida, hasta cuando no estaba. Al principio me parecía sólo ruido lo que él oía, comparada con la música de Mozart que yo tocaba, polos opuestos. Pero claro, Mozart no tenía nada de letras, Pink Floyd sí. Es un mal de la familia eso de la música, creo yo. Veo a mis hermanos mayores [ en realidad, medio hermanos, pero para mí son mis hermanos y ya ] siempre con sus IPods por todo lado, desde el trabajo hasta a sus congregaciones. Mi padre escucha música clásica cuando está en casa, en su trabajo no tengo ni idea de qué escuchará. Mi madre nunca dejó de lado sus “músicas de antaño”, por así decirlo, vivía escuchando Juan Gabriel y no sé qué cantantes brasileros. Sí, no hay duda, es un mal de familia.
Fue de Nicolás, de hecho, que aprendí a estudiar con música. “Memoria auditiva” la llamaba, escuchaba una canción diferente para cada lección, y verdad que me ayudó, me ayuda hasta el día de hoy. Aunque ahora la verdad tendría que tildarme de “músico dependiente”, pero tiene su punto positivo, aprendo mejor que el resto, es un hecho. Y si antes me parecía un enigma cómo él aprendía las Mates con los griteríos más estruendosos de la vida, pues ahora ya no, los griteríos se vuelven parte de una melodía que te ayuda a estudiar.
Pero si hay una canción que jamás en la vida volví a escuchar, ni volveré a escucharla, es un hecho, es la de “El canto de las aves” de Azul Azul, un grupo boliviano. Nick la escuchaba en su discman en el hospital, minutos antes de que le dieran las convulsiones más traumáticas que haya visto en mi vida. Tengo un recuerdo vago de ciertas palabras que me dijo, pero yo ya estaba demasiado alejada del mundo como para poder haber entendido lo que sea que me dijera. Sólo era su mano con la mía, eso es lo único claro que tengo en la mente. El shock que vino después es igual de borroso que ciertos recuerdos que aún tengo de él. Aún así, agradezco a ciertas canciones que me ayudan a tener algo más claro que una secuencia borrosa de imágenes sin sentido.
_________________
You either die a hero, or you live long enough to see yourself become the villain.
¡No me habían envíado aquí para ver ángeles!
No me habían envíado aquí para soñar con ellos,
ni para oírlos cantar.
Había sido envíado para vivir, para respirar
sudar y tener sed,
y a veces, para llorar.
Y todo cuanto me sucediera, grande o pequeño,
era algo que yo tenía que aprender.
Había espacio de sobra en la mente infinita del Señor
y yo tenía que extraer de ello una lección,
por más difícil que fuese encontrarla.
Yo también vivo con música desde que tengo memoria , apesar de que empecé a tocar la guitarra apartir de los 14 y ya desde los 17-18 el piano.
Lo de dormir con música lo hago más que todo cuando tengo demasiadas cosas en la cabeza y solo quiero descansar y no pensar en más nada, pero algo que nunca debe faltarme música es a la hora de estudiar, no puedo xD la necesito o sino me distraigo y no termino estudiando nada, eso también lo hago desde siempre. También dicen, y es verdad, que cuando las mujeres estan embarazas es bueno escuchar música clásica, aumenta la "inteligencia" del bebé, recuerdo que mi madre lo hizo con Andy xD, conmigo ya era escuchándola desde los 3 años.
Bueno o.ó que me pongo a hablar en vez de opinar xD.
Muy bueno el Cap, Adri ^^, aunque triste el final... _________________
Publicado: 08 May 2007 12:51 amTítulo del mensaje: Ya pues..........
Ça vas pas, hein? O_O Te animaste......... Je comprends, c'est difficile, mais n'arrête pas quand même, non?
Así que la idea del Adrián resultó? Oye, bien...... Ya sabes que siempre te digo que escribes como Lorca no lo hagamos más público.
"jtaba", ya?
PD: Sí, me vuelves loco con tu música _________________