forosharrypotter.comWeb | Búsqueda avanzada

Registrarse | Recordar

Índice de HP WB Español
HP WB Español Foro No Oficial de los Usuarios Oficiales de Warner Bros.
[ Registrarse ] Perfil | Mensajería privada | Conectarse |  F.A.Q. | Buscar | Lista de Miembros | Grupos de Usuarios 
[ Inicio ] [ Índice de Foros ] [ Mis Favoritos ] [ Rangos ] [ Chat ] [ Libro de visitas ]
[Alexei, Etrius, felíz cumpleaños!
Recuerden pasar por su banner \"certificado de asistencia\" si participaron en •¤• N Ø8 •¤•
Recuerden decir a Decker si tienen algo de •¤• SVØ7 •¤• borrado que os reponga el item.



FF: H.P. Y LA FAMILIA WEASLY

Página 2 de 15 | Ir a página Anterior  1, 2, 3, ... 13, 14, 15  Siguiente

Ir abajo | Responder

Publicar Nuevo Tema   Responder al Tema        Índice de HP WB Español -> Tomo 4: El Cáliz de Fuego
 Ver tema anterior :: Ver siguiente tema  
Autor Mensaje
-nessy-
Prefecta Ravenclaw
Prefecta Ravenclaw
-nessy-

Registrado: 12 Jun 2006
Mensajes: 1399
Promedio por Día: 1.48

Ubicación: En el cielo, buscando la snitch




3998 Galeones

Items

Varita de Unicornio Quidditch Ravenclaw Sombrero de Bruja Saeta de Fuego Snitch Dorada Bola de cristal violeta Caldero de Peltre Esmeralda Moste Potente Potions Capa Ravenclaw

Estado: Desconectado
MensajePublicado: 20 Jun 2006 11:45 am     Responder citando

- ¿Lo estáis pasando bien? –preguntó
- Sí, todo está saliendo perfecto –contestó alegremente Tonks- por cierto, ahora que tienes compañía voy a hablar con Moody, hay algo que debemos comprobar –y ser marchó dando saltitos como una colegiala
- Profesor Lupin, yo no quería, es decir –comenzó Harry- no pretendía escuchar nada, sólo llegaba en este momento
- Harry, en primer lugar, llámame Remus o Lupin, aunque sólo sea por la amistad que me unió a tus padres –Harry asintió- y en segundo lugar, no creo que vinieras aquí a escuchar nada.
- ¿Cómo va todo, Harry? –preguntó el señor Weasly
- A qué se refiere, señor –Harry tuvo una extraña sensación, sin darse cuenta había quedado encerrado entre la mesa y los dos hombres
- Bueno, a tus proyectos para ir al Valle de Godric, entre otras cosas
- Ron, Hermione y yo habíamos pensado ir después de la boda. Es decir, mañana –se apresuró a aclarar al ver la expresión en la cara del señor Weasly.
- No creo que sea una buena idea, Harry
- Lo siento, señor Weasly, pero ya sabe que estoy decidido a visitar la tumba de mis padres. Es algo que debo hacer.
- Quiero decir –el señor Weasly le puso la mano sobre el hombro- que no creo que sea una buena idea que os marchéis mañana –Harry lo interrogó con la mirada- Ginny cumple dieciséis mañana, y no os perdonaría nunca que no estuvieseis para su cumpleaños.
- Además –añadió Lupin- yo quiero ir con vosotros –Harry abrió la boca para protestar, pero Lupin lo interrumpió con un gesto- en primer lugar, porque yo también siento la necesidad de visitar a Lilly y James, en segundo lugar, porque la Orden no puede permitir que andéis por ahí sin ninguna protección, y finalmente, porque ni Ron ni tú podéis apareceros, y creo que a Hermione no le agrada mucho volar, así que la mejor opción será un traslador, pero los únicos autorizados a montar trasladores tal y como están las cosas son los aurores, y ahí dependéis de mi encanto, para que Nymphadora nos haga uno.
- Pero eso es chantaje –protestó Harry
- No, es simplemente una lección de sensatez –repuso el señor Weasly- una de las especialidades de Lupin
- Ya sabes que debemos enseñarte nuestras mejores artes –sonrió Lupin
- Órdenes son órdenes –asintió Arthur- claro que la mía es la disciplina, y me temo que tú eres un rebelde –Harry rió, libre por fin de sus temores. Durante un instante había pensado que la Orden no lo dejaría trabajar en paz –Ríete lo que quieras, pero ya verás cuando Molly se ponga a enseñarte a cocinar, tiene un genio de mil demonios.
- Ya –Harry lo sabía de sobra- he podido comprobarlo, y Ginny es igual.
- Que bueno que la nombres –el señor Weasly materializó tres sillas, ofreció una a Harry y otra a Lupin, él se sentó en la tercera- porque también quería hablarte de ella.
- No vendrá a El Valle de Godric con nosotros –Harry empezó a sentir vértigo- yo no pude evitar que fuera al Ministerio el año pasado. Y nadie habría podido disuadirla de no luchar contra los mortífagos este curso –tragó saliva- al menos, conseguí que tomase un trago de Felix Felicis antes de que saliera a vigilar a Malfoy.
- No te preocupes, hijo –el señor Weasly le dio una palmada en la rodilla- eso ya lo sé. La conozco desde que nació. Pero no era de eso de lo que quería hablar –Harry sintió un peso horrible en el estómago- sino de lo triste y apagada que está desde que volvió de Hogwarts –Harry se sintió empequeñecer por momentos.
- Bueno, todos lo estamos –ahora que tenía la oportunidad delante no era capaz de decidirse, no había preparado nada y no sabía como hablar de ello- la muerte de Dumbledore nos afectó a todos.
- Al igual que la muerte de Sirius hace un año –intervino Lupin- pero todos sabemos que no era la causa del deterioro de Nymphadora –Harry sintió como le abandonaban las fuerzas. Las dos personas más parecidas a un padre que le quedaban le habían acorralado para hablarle de su relación con Ginny- al igual que nosotros –con un movimiento de ojos hizo entender que se trataba de ellos tres- sabemos que la tristeza de Ginny no es sólo debida a la muerte de Dumbledore.
- En realidad, es culpa mía –Harry bajó la cabeza- creo que he cometido un error, y me ha costado mucho darme cuenta de ello. Pero antes de nada, creía que debía hablar con usted, señor Weasly –por fin alzó la cabeza y lo miró fijamente.
- Harry, si en algún momento pensabas que el que Ginny y tú salierais juntos podría ser un secreto para mí, es que eres más inocente aún de lo que yo pensaba –rió el señor Weasly- ella es la séptima de mis hijos, y además la única chica. Como habrás podido notar a lo largo de estos años, tiene varios caballeros guardianes a su alrededor –Harry sintió que la opresión de su estómago se reducía levemente- y es fácil enterarse de “sus secretillos” cuando se tiene tantos años de experiencia como tengo yo. Además, podrás imaginar que ha sido el cotilleo más sonado del curso, y que por tanto, algunos alumnos han informado a sus padres; así que, he recibido más de una felicitación en el Ministerio –Harry sintió fuego en sus mejillas- y ciertamente, estoy muy orgulloso de ello, tanto por ella, como por ti.
- Harry, dices que has cometido un error, pero que ya te has dado cuenta –le interrogó Lupin antes de que pudiera decir nada- y dices que has tardado –Lupin y Arthur se miraron- yo tardé casi nueve meses en darme cuenta de que al tratar de proteger a Tonks de los peligros que conllevaba estar conmigo, lo único que hacía era ponerla en peligro. Tú, tan sólo has tardado algo más de un mes, y eso demuestra lo maduro que eres. Estoy muy orgulloso de ti. Y es lo primero que pienso decirle a tus padres cuando vayamos a verlos –Harry estaba acongojado, en apenas unas horas todo había dado un rápido giro- y ahora, os dejo solos, para que puedas hablar con Arthur como querías.
- Gracias –la voz de Harry era apenas un susurro.
Lupin se puso en pie, hizo desaparecer la silla y se dirigió hacia donde Tonks hablaba con Moody
- Tú dirás, Harry
- Lo cierto es que ahora que estamos aquí, no se por dónde empezar.
- Déjame que te ayude –Harry vio una expresión de infinita ternura en el señor Weasly- durante unas semanas saliste con Ginny en el colegio –Harry asintió- pero a la muerte de Dumbledore decidiste que lo mejor para evitar que Vol –el señor Weasly parecía a punto de ahogarse- bueno, quien-tú-sabes fuera a por ella sería que dejases de verla, así no tendría mayor interés para los mortífagos–Harry asintió de nuevo- y lo que me extraña es que Ginny aceptase sin más.
- Me dijo que ya lo esperaba. Creo que lo que le gusta de mí es mi sentido del deber –era rara esa sensación, por un lado el señor Weasly era una mezcla entre padre y amigo para Harry, pero por otro, no dejaba de ser el padre de Ginny- y por eso lo aceptó.
- El caso es, que aunque Ginny aceptara tu decisión, creo que nunca llegó a asumirla. Y por como te ha esquivado estos días creo que más que aceptar tu decisión, lo que pasó es que no consiguió reaccionar a tiempo.
- Señor Weasly, hay algo que debe saber –Harry se puso muy serio- estoy dispuesto a enfrentarme cara a cara con Voldemort
- Nadie duda de ello –le interrumpió Arthur
- Él viene a por mí, y desde hace unos meses yo también voy por él –ahora era el señor Weasly quien asentía- Dumbledore me ayudó mostrándome el camino que debo recorrer antes de ponerme frente a él, y del que sólo puedo dar cuentas a la profesora McGonagall. Pero no quiero que nadie más muera en el camino.
- Harry eso es algo que ni tú ni nadie puede evitar –el señor Weasly le hablaba en un tono paternal que Harry agradeció enormemente- ni tan siquiera Dumbledore era capaz de evitar las muertes. Escucha, Harry, todos los miembros de la Orden somos conscientes de que nuestras vidas pueden acabar en cualquier momento, y estamos orgullosos y felices de ello, porque sabemos que es nuestro deber, porque estamos seguros de hacer lo correcto, y por nada del mundo dejaríamos de hacerlo.
- Lo sé –Harry sintió ganas de llorar- pero pensaba que podría reducir el riesgo de la gente a la que quiero. O al menos, que si llegaba, no tuviera que culparme de ello.
- Te conozco demasiado bien para pensar que no te culparías por ello. Como haríamos todos. Mira, cuando los hermanos de Molly murieron ella se estuvo culpando durante meses, pensando que si ella se hubiera unido a la Orden podría haber hecho algo por impedirlo, o que si hubiera estado allí para luchar a su lado, a lo mejor no habrían muerto. Y estoy seguro de que de haber estado allí habría hecho todo lo posible, pero si hubieran muerto, se habría culpado igualmente. Al igual que Tonks se culpaba de la muerte de Sirius.
Durante un par de minutos ninguno habló.
- Supongo que tiene razón, si algo le pasara a Ginny, da igual lo que haga, siempre me sentiría culpable.
- Y hay algo que no has considerado, Harry. Y es que si algo te pasara a ti ella también se sentiría culpable
- Entonces, señor Weasly, no le importa que, a pesar de todo, salga con Ginny.
- Si hay algo que tengo claro es que, da igual que salgas o no con ella, estará en peligro de muerte, igual que tú. Y si en verdad pasa algo y no estabais juntos no sólo os culparías por lo ocurrido, sino que toda vuestra vida os reprocharíais no haber aprovechado ese tiempo que podrías haber estado juntos. Así que si me lo preguntas, tenéis mi bendición.
- Gracias, señor Weasly –Harry sintió como su corazón se aligeraba a toda velocidad- otra cosa, necesitaré su ayuda para conseguir que Ginny no venga con nosotros, a mí no va a hacerme caso, y no quiero que se arriesgue sin necesidad, ni que deje sus estudios.
- Te tomo la palabra –Arthur se puso en pie, Harry hizo lo mismo- y en más de un sentido Harry, en más de un sentido.
El señor Weasly hizo desaparecer las sillas con un golpe de varita. Fleur y Gabrielle se dirigían a ellos con una gran sonrisa.
- Pagece que mi sueggo es el único peligojo que no ha bailado conmigo aún –dijo Fleur tendiéndole un brazo al señor Weasly
- Eso tiene arreglo –el señor Weasly aceptó su mano y ambos se dirigieron a la pista.
- Hagy, cgeo que habíamos quedado en bailag –Gabrielle intentaba usar su parte veela con Harry, pero Harry era totalmente inmune
- De acuerdo, bailaremos ahora –ciertamente tenía ganas de bailar- aunque sólo un baile, después he de hacer algo sumamente importante.
Durante el baile Gabrielle trató de usar su poder para conquistar Harry, pero Harry estaba ausente, sus ojos buscaban a Ginny, y su mente era una colmena de ideas revoloteando, buscando el modo de que Ginny lo perdonara y aceptara volver con él.
- ¡Atención señogitas! –la voz de Fleur se elevó por encima de la música- es la hoga de que lance mi gamo. Pog favog, todas las soltegas que se pongan detgas del púlpito.
Las chicas dejaron a sus parejas plantadas, y fueron donde les habían indicado.
- ¿Qué pasa ahora? –preguntó Harry extrañado.
- Nada, tan solo que la novia lanzará el ramo hacia atrás, y la que lo recoja será la primera en casarse –explico Lupin, que estaba cerca -¡Hagrid! ¿a qué viene esa cara?
- Bueno, es que Olympe –Hagrid se ruborizó- juega con ventaja.
- No es para tanto –rió el señor Weasly
- No te quejes, al menos tú no tienes que ir a recoger el ramo –Lupin le dio una palmada en el brazo- en la boda de James y Lilly tuvimos que ponernos los chicos.
- ¿Y cómo es eso? –se extrañaron Hagrid y Arthur a la vez.
- Veréis, la boda fue bastante sencilla, aún más que esta –comenzó Remus- en nuestro grupo sólo estábamos James, Sirius, Meter y yo, y ninguno de los tres teníamos novia. Además Lilly aunque era muy querida por todo el mundo sólo tenía dos amigas inseparables, Martha, que había muerto un año antes cuando unos mortífagos asaltaron la casa de su familia, y Alice que había contraído matrimonio hacía un par de meses con Frank Longbottom. Por tanto, en esa boda no hubo solteras. Y tu madre –Lupin miró a Harry- no estaba dispuesta a renunciar a la tradición de lanzar su ramo para provocar otra boda, así que nos obligó a Sirius, a meter y a mí a ponernos detrás del púlpito para coger el ramo.
- Y quién lo cogió –preguntó Ron que se había unido al grupo
- Yo –Lupin bajó la cabeza- por eso estamos todos solteros.

_________________
NO A LOS SPOILERS . . . . . . NO A LOS SPOILERS. . . . . . NO A LOS SPOILERS . . . . . . NO A LOS SPOILERS





El conocimiento nos hace libres como el viento, tan sólo aprende por el placer de aprender y sentirás la brisa entre tus alas



Bloque didáctico de Adivinación
Volver arriba
Ver perfil del usuario Enviar mensaje privado Enviar correo Visitar sitio web del autor MSN Messenger
-nessy-
Prefecta Ravenclaw
Prefecta Ravenclaw
-nessy-

Registrado: 12 Jun 2006
Mensajes: 1399
Promedio por Día: 1.48

Ubicación: En el cielo, buscando la snitch




3998 Galeones

Items

Varita de Unicornio Quidditch Ravenclaw Sombrero de Bruja Saeta de Fuego Snitch Dorada Bola de cristal violeta Caldero de Peltre Esmeralda Moste Potente Potions Capa Ravenclaw

Estado: Desconectado
MensajePublicado: 20 Jun 2006 11:46 am     Responder citando

Unos gritos de alegría retumbaron unos metros más allá. Fleur ya había lanzado el ramo. Hagrid miró para otro lado.
- ¡Ha sido Tonks! –gritó Penélope- ¡lo ha cogido Tonks! –Hagrid se giró rápidamente, y Lupin palideció por un instante
- Vamos Remus, ya has oído a Arthur, no es para tanto –Hagrid se mordía los labios para no reírse.
- Pues con dos ramos no hay quien te libre –saltaron los gemelos al unísono.
- Muy graciosos, sois todos muy graciosos –la voz de Lupin dejaba traslucir cierta satisfacción, como si en realidad no le molestara nada la idea.
Tras la ceremonia del ramo Hagrid y Madame Maxime regresaron a Hogwarts, acompañados de Marie y Monique que iban a Hogsmeade. Los señores Delacour y Gabrielle fueron a Londres, donde tomarían un traslador que los llevase a su país.
Ojoloco, el señor Piper, Tonks y Lupin también se despidieron, dejando solos a la familia Weasly, que por primera vez en mucho tiempo estaba al completo.
- Bueno, será mejor que recojamos esto mientras haya luz –suspiró el señor Weasly- Fred, George, Ron, Harry, serías tan amables de ayudarme.
Los chicos se pusieron inmediatamente manos a la obra, era mucho más sencillo desvanecer que materializar.
- Fred, George, cómo es que no habéis gastado ninguna broma en la boda –preguntó Harry extrañado, pues sabía que habían estado preparando algo
- Si organizamos alguna de las nuestras en la boda mamá nos despelleja –contestó Fred
- Bueno, también tendríamos que habernos enfrentado a Charlie y papá –continuó George
- Pero no pensaréis que esos dos van a irse de viaje de novios sin un recuerdo nuestro –Fred guiñó un ojo a su hermano
- Sería de muy mal gusto por nuestra parte no haberles hecho un buen regalo
- ¿Pero qué es? ¿Dónde está? –Ron estaba ansioso por saberlo
- Bueno, eso es algo que no te incumbe, hermanito –contestó Fred
- Además, no está aquí –George miró a Fred significativamente- ha sido una obra de arte por nuestra parte, colarles en casa una variada serie de artículos Sortilegios Weasly, que sin duda amenizarán su luna de miel.
- De verdad pensáis que necesitan que les amenicéis la luna de miel –Harry les miró pícaramente, y todos empezaron a reír.
- Bueno, pues ya está todo –dijo Ron mirando a su alrededor
- Sí, esto de poder usar la magia para recoger es un adelanto- Harry se sentía satisfecho- sólo llevo diez días pudiendo usarla libremente, y tengo la sensación de que sería incapaz de hacer nada sin ella.
- Chicos, mucho me temo que va siendo hora de entrar en casa y saludar a nuestro querido Percy –George hizo una reverencia señalando la puerta a los otros tres.
- Bueno, por fin sabremos si ha venido por voluntad propia o de Scrimgeour suspiró Ron
- Chicos, os importa si me quedo un rato fuera –dijo Harry, los tres pelirrojos le miraron extrañados- y si por casualidad a alguno de vosotros se le escapa que estoy solo delante de Ginny, se lo agradecería mucho.
- Ese favor te va a costar una confesión –Fred le cogió de un hombro
- Por fin has meditado nuestras palabras –George le cogió del otro- y has decidido volver con ella
- Eso creo –sonrió- aunque no sé si ahora querrá volver conmigo
- Bueno, has estado muy acaramelado con Hermione estos dos días –picó Ron
- Harías bien en callarte, hermanito –George cambió el hombro de Harry por el de Ron
- Sí, mucho me temo que llevas toda la tarde esquivándola –Fred imitó a su gemelo- y tú también deberías despabilar, si quieres, te quedas por aquí y también te la mandamos.
- Mira quienes hablan –bufó Ron- dos que jamás han tenido novia
- Que Tú no te hayas enterado de nuestros ligues –Fred le clavó el índice en el pecho
- No quiere decir que nosotros no los hayamos tenido –concluyó George.
- Lo cierto es que esa no sería tan mala idea –propuso Harry- podrías decirles que salieran sin rodeos, que estamos aquí, y nosotros hacemos el resto
- Ni lo sueñes, yo me voy dentro –Ron se soltó de sus hermanos, pero de repente se vio colgado del aire por los pies, miró a Harry te lo apuntaba con su varita- no tiene gracia, bájame.
- No –Harry sacudió la cabeza- no pienso bajarte hasta que no me escuches –miró a los gemelos alternativamente- ¿Os importa dejarnos solos?
- A condición de que nos enseñes eso –contestaron a la vez
- De acuerdo, en cuanto tengamos un momento, es sencillo –los gemelos entraron en la casa muertos de risa- ahora, cabezota de pelo rojo vas a escucharme –Ron se cruzó de brazos y frunció el ceño, tenía un aspecto de lo más cómico con esa expresión y así colgado- llevas varios días fastidiándome con Hermione, de sobra sabes que NO Me Gusta, y que lo estoy pasando fatal por Ginny –Ron iba a protestar- y no me vengas con el cuento de que te preocupa que pueda encontrar a alguien que me haga olvidar a tu hermana, de sobra sabes que es imposible. Estoy harto de tus celos, y de ver como perdéis una oportunidad detrás de otra. Mira, hoy tu padre me dijo una gran verdad: si algo nos pasara a Ginny o a mí, el otro no se culparía por ello, sino que se reprocharía el tiempo que no habíamos estado juntos pudiendo hacerlo. Y sabes una cosa: no pienso dejar que eso pueda ocurriros a Hermione o a ti, así que, por una vez, compórtate como un adulto con ella, y dile lo que sientes, o al menos, deja que ella te diga lo que siente.
- De acuerdo –Ron lo miraba ceñudo- y ahora, puedes bajarme
- Liberacorpus –Ron cayó como un fardo en el suelo, con el tiempo justo de levantarse antes de que las chicas salieran.
- Fred y George nos han dicho que querías hablar con nosotras –interrogó Hermione
- Sí –dijo Harry- hay unas cosas que aclarar
- Vosotros diréis –Ginny pasaba la vista de uno a otro con cara de pocos amigos.
- En primer lugar –Harry hizo un gesto para que le siguieran lejos de ojos y oídos indiscretos- quería aclararos –señaló a los hermanos Weasly- que Hermione y yo hemos estado hablando estos días mucho tiempo, pero no de nosotros, sino de vosotros –Hermione se sonrojó- y ahora creo que deberíamos contaros lo que hemos estado hablando. Ginny, te importaría venir conmigo –Harry tenía el corazón en un puño. Cuando Ginny comenzó a andar en su dirección se liberó y empezó a galopar en su pecho.
- ¿Qué es eso tan importante que habéis estado hablando y quieres decirme en privado? –Ginny estaba seria, pero por su tono Harry adivinó que su enfado era fingido.
- Un momento. Muffliato –Harry hizo un leve movimiento con su varita- nunca se sabe por donde puede haber orejas extensibles.
- Tan secreto es –se burló Ginny
- No, más bien parece ser del dominio público –se resignó Harry- pero me siento más cómodo sabiendo que solo tú puedes oírme.
- Si vas a volver a decirme que me quieres y salir corriendo, mejor no lo hagas, no podría soportarlo –Ginny estaba a la defensiva
- Te prometo que no saldré corriendo. Estuvo mal que me fuera así cuando te dije que no deberíamos seguir viéndonos, o cuando te besé en la cocina. Pero sabía que si no me alejaba de ti en ese momento, no tendría fuerzas para mantenerme firme en mi decisión –Harry le cogió la mano
- ¿Y ahora ya puedes mantenerte firme sin salir corriendo? –Ginny estaba muy dolida y quería hacérselo ver.
- Ahora no puedo salir corriendo si quiero mantenerme firme en mi decisión –Ginny le interrogó con la mirada- ahora, para mantenerme firme en mi decisión debo estar lo más cerca de ti que me permitas.
- Te importaría explicármelo
- Ginny –Harry se detuvo, le tomó la otra mano y la miró fijamente a los ojos- estas últimas semanas han sido las peores de mi vida. Te he echado de menos como jamás pensé que podría añorar a nadie. Y he sufrido viéndote sufrir por mi culpa –Ginny estaba a punto de estallar, aunque Harry no habría sabido decir si iba a llorar o a gritarle- y después de mucho darle vueltas, y de un par de charlas con tus caballeros guardianes, he llegado a la conclusión de que no estarás más segura porque yo me aleje de ti –Harry notó como Ginny se estremecía- pero yo sí estaré más indefenso si no estás conmigo. Y quería preguntarte si sigue sin import –Ginny tiró de sus manos hacia ella y lo besó. Harry se sintió lleno de felicidad, su mente estaba en blanco, el tiempo se había detenido y todo era perfecto.
Cuando se separaron miraron instintivamente hacia las ventanas, no parecía que nadie estuviera mirando. Después miraron hacia donde habían dejado a Ron y Hermione, pero ya no estaban allí. Se abrazaron y comenzaron a caminar, como tantas veces lo habían hecho en Hogwarts, buscando un lugar apartado, para recuperar el tiempo perdido.
Regresaron a la casa media hora más tarde. El salón bullía con la conversación de todos los Weasly reunidos.
- Vaya, pues no nos había dicho nada –comentó la señora Weasly
- Es lo que nos ha contado a nosotros –Penélope parecía muy cómoda entre los miembros de la familia- que mañana mismo aceptaría la propuesta.
- No me la imagino de profesora –Molly sacudía la cabeza con los ojos muy abiertos- con lo patosa que es.
- Bueno, mamá, es auror y trabaja en el Ministerio –terció Percy- y si no hiciera bien su trabajo no la permitirían que fuera infiltrada como refuerzo en el claustro.
- Además Minerva no daría su antiguo puesto a cualquiera –corroboró Bill- aunque sólo fuera por un año.
- ¿Qué pasa? –preguntó Ginny intrigada
- Tonks será tu nueva profesora de transformaciones –informó Fred a los recién llegados
- ¿Todo aclarado? –preguntó George en un tono que no dejaba dudas a Harry
- Sí –sonrió éste
- Bien, te estaremos vigilando
- Y yo a vosotros –Ginny se puso en jarras- y más vale que no metáis las narices donde no os llaman –su mirada resultaba bastante intimidadora.
- Por cierto –susurró Harry- ¿han vuelto ya estos?
- Ron llegó hace unos veinte minutos y subió a su cuarto como una exhalación –contestó Fred con cara de circunstancias- Hermione aún no ha vuelto.
- Voy a buscarla –Ginny salió al jardín decidida.
- Será mejor que suba a hablar con él –Harry estaba preocupado. Subió el primer tramo de escaleras sin hacer ruido, no quería que nadie se diera cuenta, y en cuanto se sintió fuera vista comenzó a subir los escalones de dos en dos. Ya le había ocurrido otra vez, temía que sus amigos estuvieran juntos porque él quedaría en medio, pero lo que más temía es que se separan y no volvieran a dirigirse la palabra. Cientos de ideas pasaron por su mente durante los cuatro tramos siguientes, y en todas ellas se veía culpable de una pelea sin solución entre sus amigos. Cuando llegó arriba respiraba con dificultad. Abrió la puerta de un golpe seco y se quedó clavado en el sitio. Sintió como la sangre le bajaba a los pies y luego le subía a la cara
- Lo, lo siento –balbució
- Nos. Has. Dado. Un. Susto. De muerte –dijo Hermione sujetándose el pecho con la mano izquierda. Mientras la derecha seguía perdida en algún punto de la espalda de Ron.
- Fred nos ha dicho que habías subido corriendo, solo, hacía veinte minutos –para Harry era una situación extremadamente embarazosa. El curso pasado se había acostumbrado a ver a Ron enrollándose con Lavander por todo el colegio. Pero esto no tenía nada que ver –y que tú no habías regresado.
- Me aparecí –Hermione apretó los labios- pensamos que, bueno, este sería el sitio más discreto, porque nadie se imaginaría que
- Vaya, y nosotros buscando un sitio discreto por todo el jardín –trató de quitar hierro Harry- preocupados de interrumpir algo
- La verdad es que interrumpes –Ron parecía en estado de sock- pero no pensé que llevásemos tanto tiempo aquí arriba.
- Ginny a salido a buscarte. Si sois capaces de aguantar un rato, creo será mejor que Ron baje conmigo y tú vuelvas a aparecerte en el jardín para entrar con Ginny. Creo que la cena está casi lista.

_________________
NO A LOS SPOILERS . . . . . . NO A LOS SPOILERS. . . . . . NO A LOS SPOILERS . . . . . . NO A LOS SPOILERS





El conocimiento nos hace libres como el viento, tan sólo aprende por el placer de aprender y sentirás la brisa entre tus alas



Bloque didáctico de Adivinación
Volver arriba
Ver perfil del usuario Enviar mensaje privado Enviar correo Visitar sitio web del autor MSN Messenger
-nessy-
Prefecta Ravenclaw
Prefecta Ravenclaw
-nessy-

Registrado: 12 Jun 2006
Mensajes: 1399
Promedio por Día: 1.48

Ubicación: En el cielo, buscando la snitch




3998 Galeones

Items

Varita de Unicornio Quidditch Ravenclaw Sombrero de Bruja Saeta de Fuego Snitch Dorada Bola de cristal violeta Caldero de Peltre Esmeralda Moste Potente Potions Capa Ravenclaw

Estado: Desconectado
MensajePublicado: 20 Jun 2006 11:47 am     Responder citando

Finalmente la cena se celebró en el jardín, como ya venía siendo costumbre. Nadie había notado la sutil maniobra de los tres amigos, y todos disfrutaban de la exquisita cocina de la señora Weasly.
- Bueno, pues ahora que estáis todos juntos –comenzó Percy mirando hacia Ginny, Ron, Harry y Hermione- quería felicitaros.
- ¿Cómo? –Hermione casi se ahoga con el trozo de asado que tenía en la boca.
- Bueno, se supone que no será oficial hasta mañana –intervino Penélope
- ¿De qué estáis hablando? –Harry notó como las piernas de Ron empezaban a temblar.
- ¡De vuestras condecoraciones! –soltó Percy- el Ministro ha decidido condecoraros con la medalla al valor. A vosotros y a Neville Longbottom y Luna Lovegood.
- ¡Qué pasada! –Ron parecía bastante más relajado
- Bueno, el Ministerio no quería ser menos que el colegio –se estiró Percy- al fin y al cabo, el año pasado no se os reconoció públicamente vuestro servicio a la comunidad mágica, cuando ayudasteis a capturar a esos mortífagos. Y después de vuestra defensa de Hogwarts, el señor Scrimgeour no podía seguir sin hacer nada- los gemelos bufaron a un tiempo. Harry pensó que el Ministerio no quería agradecerles que demostraran que él decía la verdad y no Fudge, pero se guardó mucho de decirlo en ese momento.
- Pero el colegio no nos ha hecho ningún reconocimiento –apuntó Hermione- o al menos este año. El año pasado recibimos cincuenta puntos cada uno para nuestras casas.
- Bueno, a los seis os han otorgado el Premio Anual por servicios especiales al colegio –la contradijo Percy
- Es la primera noticia que tenemos –contestó Ginny lacónicamente.
- Hey, Harry, con este serán dos –Ron se ensanchó como un pavo real
- Cierto –continuó Percy- lo que me lleva a pensar que este año podríamos tener otro premio anual en la familia –los Weasly se miraron entre ellos. Harry pensó que Percy sólo se comportaba así porque ahora su familia era importante para el mundo mágico, pero que seguía sin importarle verdaderamente. *
- No creo que vaya a volver a Hogwarts este año –repuso Ron, Percy parecía francamente escandalizado. Buscó la mirada de sus padres y hermanos mayores, pero al ver que no decían nada hundió su tenedor en un trozo de carne y se lo llevó a la boca aireado.
- ¿Has pensado unirte a Fred y George en la tienda? –preguntó Penélope
- No, es sólo que estoy planteándome seriamente hacer cosas más importantes –Penélope se revolvió en su asiento.
- Supongo que la profesora McGonagall se llevará una decepción –añadió sin mucho convencimiento
- Tal vez –contestó Harry- o tal vez ya lo tenga asumido.
- Percy, cielo –intervino Molly- cuéntanos eso de las condecoraciones –Arthur, Bill y Charlie asintieron, pero a los afectados no parecía interesarles en absoluto.
- Bueno, en realidad-comenzó Percy- no hay mucho más que contar –miró hacia ambos lados para asegurarse de que todos lo escuchaban- ya sabéis que soy ayudante del ministro, y ayer mismo me confirmó que la próxima semana habría una serie de notificaciones. Lo cierto es que estas condecoraciones tienen una doble finalidad –Percy miró a Harry directamente- por un lado, pretenden centrar la atención del público en general y El Profeta en particular, para que la noticia de la liberación, mañana por la mañana, de Stan Shunpike no meta mucho ruido.
- Por fin vais a liberarlo –Harry aguantaba la mirada de Percy sin parpadear.
- Bueno –Percy carraspeó- se ha comprobado su inocencia, y el Ministerio no tiene ningún interés en retener inocentes
- Ya –Harry chasqueó la lengua.
- Bien –continuó Percy como si tal cosa- el otro motivo ya os lo he explicado: el Ministerio considera de mucho valor y mérito que seis jóvenes estudiante sean capaces de enfrentarse a un grupo de mortífagos, a pesar de que la Marca Tenebrosa estaba sobre Hogwarts, eso da moral a la gente.

Al concluir la cena los gemelos se marcharon a la habitación que tenían alquilada sobre Sortilegios Weasly. Percy y Penélope se despidieron cortésmente, y aprovechando el momento para dejar caer que compartían un piso alquilado en Londres, pero que de momento no pensaban casarse.
Bill y Fleur, que ya se habían cambiado de túnicas, se despidieron de todos con besos y buenos deseos. Habían decidido pasar su luna de miel en Egipto, donde Bill aún conservaba amistades, se irían a primera hora de la mañana, por lo que regresaban a su casa de Londres esa misma noche.

_________________
NO A LOS SPOILERS . . . . . . NO A LOS SPOILERS. . . . . . NO A LOS SPOILERS . . . . . . NO A LOS SPOILERS





El conocimiento nos hace libres como el viento, tan sólo aprende por el placer de aprender y sentirás la brisa entre tus alas



Bloque didáctico de Adivinación
Volver arriba
Ver perfil del usuario Enviar mensaje privado Enviar correo Visitar sitio web del autor MSN Messenger
-nessy-
Prefecta Ravenclaw
Prefecta Ravenclaw
-nessy-

Registrado: 12 Jun 2006
Mensajes: 1399
Promedio por Día: 1.48

Ubicación: En el cielo, buscando la snitch




3998 Galeones

Items

Varita de Unicornio Quidditch Ravenclaw Sombrero de Bruja Saeta de Fuego Snitch Dorada Bola de cristal violeta Caldero de Peltre Esmeralda Moste Potente Potions Capa Ravenclaw

Estado: Desconectado
MensajePublicado: 20 Jun 2006 11:50 am     Responder citando

CAPÍTULO 6:Movimientos de lechuzas

Harry y Ron se entretuvieron en el cuarto de las chicas camino de su dormitorio.
- Espero que el ministro nos envíe las condecoraciones por lechuza –dijo Harry mientras se sentaba en la cama de Ginny- porque si piensa que voy a ir a recogerlas al Ministerio para que salga en la portada de El Profeta, está muy equivocado.
- Al menos van a liberar a Stan –suspiró Hermione- creo que Scrimgeour quiere hacer las paces contigo.
- Aún así no conseguirá sacarme ninguna información sobre Dumbledore –se ofendió Harry- pensé que ya le habría quedado claro.
- Este es mi chico –dijo Ginny sonriendo y le plantó un sonoro beso en la mejilla
- Genio y figura –añadió Hermione, mirando también a Ron de reojo. Las dos empezaron a reírse.
- De acuerdo –Harry se encogió de hombros y se puso en pie- no seguiré con el tema, por ahora.
- Mejor –contestaron ambas a un tiempo- y ahora será mejor que os vayáis a vuestro dormitorio antes de que suba Molly a ver si ya nos hemos dormido –aconsejó prudentemente Hermione.
- Buenas noches, entonces –dijo Harry y dio un beso a Ginny. Ron prefirió mirar para otro lado, lo que provocó de nuevo la risa de Hermione
- Buenas noches, Harry –Hermione se acercó a Ron- y buenas noches, Ron
- Espera que me gire –dijo Ginny con retintín- yo tampoco quiero verlo- y se dio la vuelta. Hermione dio un beso a Ron y luego empujó a los dos amigos fuera del dormitorio.
Al salir Harry y Ron oyeron como las dos reían de buena gana. Ellos también llevaban una sonrisa en la cara. Esa noche tardarían en dormirse.

La mañana del once de agosto era soleada y perfecta. En La Madriguera se respiraba una paz impropia de los tiempos que corrían. A pesar de que todos se habían ido a dormir muy tarde, a nadie se le pegaron las sábanas. Cuando los rayos de sol comenzaron a entrar por los ventanales los chicos se levantaron y bajaron a desayunar. La alegría de la boda seguía en el ambiente, y ésta se unía a la alegría por el cumpleaños de Ginny.
- ¡Felicidades, cariño! –saludó la señora Weasly nada más ver a su hija asomar por las escaleras.
- ¡Felicidades Ginny! –Harry y Ron dejaron a un lado sus desayunos.
- Gracias mamá –Ginny dio un fuerte abrazo a su madre- gracias Ron, me ha encantado tu regalo –y besó a su hermano en la frente- gracias Harry –sacudió su muñeca delante de él para que pudiese ver la pulsera que llevaba puesta- es preciosa –y le dio un furtivo beso en los labios.
- Buenos días a todos –saludó Hermione con una sonrisa un minuto más tarde- hace un día precioso.
- Es cierto –acordó Ron- podríamos echar un partido de quidditch para celebrar el cumpleaños de Ginny
- Creo que con el viaje al Valle de Godric tendré suficiente escoba por un mes –Hermione se sentó junto a Ron, donde Molly ya había puesto unas tostadas- por cierto, a qué hora nos vamos, yo pensaba que ya estaríamos de camino.
- Bueno –comenzó Harry- creo que lo pospondremos hasta mañana. Al fin y al cabo es el cumpleaños de Ginny
- Gracias –contestó ella sonriente
- Y Lupin me ha pedido que le esperemos –Ron y Hermione le miraron extrañados- Él también quiere visitar la tumba de mis padres y además nos conseguirá un traslador, así no tendrás que volar –hizo un significativo gesto a Hermione
- Y cuándo pensabas decírnoslo -protestó Ron
- Os lo estoy diciendo ahora –se ofendió Harry- ayer pasaron demasiadas cosas –los demás decidieron no replicar.
- Me gustaría acompañaros –dijo Ginny sin darle importancia
- Y a mí también me gustaría –Harry notó un brillo en los ojos de Ginny- pero no es lo que nos guste, y me temo que en esta ocasión no sea prudente.
- No pienses ni por un momento, jovencita –Molly se había sentado junto a su hija- que tu padre o yo vamos a consentir que te arriesgues así.
- Pero Ron también va
- Ron es mayor de edad y no podemos impedírselo –la mirada de la señora Weasly dejaba adivinar que si por ella fuera no se movería ninguno de los tres de La Madriguera.
- ¡Vaya una lechuza! –Hermione señaló la ventana
- Qué raro –se extrañó Harry- si han decidido avisarnos de nuestras condecoraciones lo normal es que hubiesen mandado una lechuza a cada uno.
El enigma no tardó en resolverse. La lechuza se posó frente a Ginny, quien despegó la carta con nerviosismo.
- ¿Una felicitación? –se aventuró Harry
- No –la cara de Ginny se iluminó con una gran sonrisa- son los resultados de mis TIMO’s
- Y cuándo has hecho tú los timos –preguntaron Harry y Ron a un tiempo
- En julio –contestó ella pasándole la carta a su madre- los alumnos de quinto recibimos una notificación del Ministerio en cuanto se decidió mantener abierto Hogwarts, se nos proponía examinarnos, para continuar nuestros estudios el próximo curso.
- Y por qué no nos lo habías contado –la regañó Ron. Ginny se encogió de hombros –Creo que también dieron la oportunidad de hacer sus EXTASIS a los de séptimo –Ginny miró a Hermione con cara de hastío- ese idiota de McLaggen estaba por allí.
- Creo que no hace falta preguntar cómo te han ido –Harry miraba como la señora Weasly se deshacía en besos y abrazos a su hija
- ¡Qué bestia! –dijo Ron leyendo las calificaciones de su hermana –ha conseguido diez TIMO’s -¡eres tan lista como Hermione!, nunca lo habría imaginado.
- Tienes suerte de que aún sea menor –Ginny apuntó a Ron con su dedo mientras trataba de desembarazarse del abrazo de su madre.
- Voy a contárselo ahora mismo a Charlie –Molly salió como unas castañuelas al jardín en busca de su segundo hijo.


_________________
NO A LOS SPOILERS . . . . . . NO A LOS SPOILERS. . . . . . NO A LOS SPOILERS . . . . . . NO A LOS SPOILERS





El conocimiento nos hace libres como el viento, tan sólo aprende por el placer de aprender y sentirás la brisa entre tus alas



Bloque didáctico de Adivinación
Volver arriba
Ver perfil del usuario Enviar mensaje privado Enviar correo Visitar sitio web del autor MSN Messenger
-nessy-
Prefecta Ravenclaw
Prefecta Ravenclaw
-nessy-

Registrado: 12 Jun 2006
Mensajes: 1399
Promedio por Día: 1.48

Ubicación: En el cielo, buscando la snitch




3998 Galeones

Items

Varita de Unicornio Quidditch Ravenclaw Sombrero de Bruja Saeta de Fuego Snitch Dorada Bola de cristal violeta Caldero de Peltre Esmeralda Moste Potente Potions Capa Ravenclaw

Estado: Desconectado
MensajePublicado: 20 Jun 2006 11:52 am     Responder citando

- En realidad –Ginny estaba algo ruborizada- no he tenido tan buenas notas como Hermione. Además ella tiene asignaturas más complicadas.
- No seas boba –la regañó Hermione- puede que para mí Estudios Muggles resultara sencillo, al fin y al cabo he vivido como una muggle hasta casi los doce. Pero para ti era bastante más complicado.
- Ya, pero tú tienes Runas Antiguas –Hermione sacudió su mano como para quitarle importancia
- Bien, pues ya eres una estudiante de EXTASIS –Harry la abrazó y puso un beso en su cabeza- ¿qué asignaturas piensas coger?
- Aún no lo he decidido –Ginny se soltó viendo que su madre venía- creo que me quedaré con casi todas –los otros tres la miraron con los ojos muy abiertos- no he decidido a qué quiero dedicarme después del colegio y no quiero cerrar ninguna opción.
- Bien dicho –Charlie acababa de entrar en la casa –Felicidades hermanita –la cogió por la cintura y se puso a girar como un loco
- Vaya, por fin creo que llegan vuestras condecoraciones –Molly señaló cuatro puntos que viajaban hacia La Madriguera.
Los seis se quedaron mirando con cierta expectación. A Harry le daba igual que le condecorasen o no, y pensaba que para Ginny y Hermione también sería indiferente, pero la expresión de Ron delataba que estaba muy orgulloso, por fin destacaba en algo que sus hermanos mayores no habían conseguido antes. Entonces pensó en Neville, estaría feliz de ver a su familia orgullosa de él.
Las cuatro lechuzas entraron por la ventana y soltaron sus respectivos paquetes sobre la mesa, sin mayor miramiento. Todos se quedaron mirando el montón de sobres boquiabiertos y sin hacer nada, hasta que Charlie se acercó a la mesa.
- Son las cartas de Hogwarts –dijo con voz queda, y repartió a cada cual la suya
- Si Flitwick sabe de sobra que no tenemos intención de volver –Harry miraba con recelo su carta.
Los cuatro abrieron sus respectivas cartas. Ginny echó un vistazo rápido a la lista de libros –Creo que podré apañarme con los de Ron –dijo a su madre- este año no va a resultar tan costoso.
Harry sacó de su sobre tres pergaminos diferentes, en uno estaban las típicas notas sobre el curso y su billete en el Expreso de Hogwarts. En la otra un listado con los materiales y libros que necesitaría para el próximo curso. Y por fin, en la última había una carta de la profesora McGonagall:

“Querido Harry:

Soy consciente de tu decisión de no acabar tus estudios. Como podrás suponer no estoy de acuerdo en absoluto con ella. Y, aunque como miembro de la Orden del Fénix podría imponerte volver al colegio como misión no lo considero ni justo ni correcto.
Sin embargo, confío en tu sensatez y sentido del deber para guardar esperanzas de verte de nuevo en Hogwarts el curso que comienza.
Ni que decir tiene, que primero debes resolver tus asuntos, como el visitar la tumba de tus padres, y conocer algo más de tu familia.
No sería inteligente por tu parte creer que puedes luchar solo contra Voldemort y sus mortífagos, y mucho menos sin la debida preparación. Ya oíste las últimas voluntades de nuestro querido Dumbledore, en ella nos insta a que te preparamos en todo para el futuro, y que no dejemos que des de lado la posibilidad de acceder en un futuro a una vida normal, a una vida más allá de la venganza o la lucha. Y ahí entremos todos, incluido tú, porque tienes el deber de prepararte lo mejor que puedas, para que las muertes de nuestros seres queridos no hayan sido en vano, por eso confío en que, una vez resueltos tus más íntimos asuntos vuelvas a este colegio que consideras tu hogar.
Quiero pedirte algo, aunque suene a chantaje, y es que tengas en cuenta a tus amigos, el señor Weasly y la señorita Granger, creo que no deberías quitarles la oportunidad de concluir sus estudios y poder dedicarse a lo que más felices les haga en su vida adulta –ya sé que por ti irías solo, para no ponerlos en peligro, pero los dos sabemos que ellos no lo permitirían-.
Por eso te pido que, antes de tomar una decisión final, te reúnas conmigo en Hogwarts. Recuerda que tenemos pendiente algunas cosas, como entregarte lo que Dumbledore dejó para ti, y que me pongas al día de vuestras actividades en el último curso. Si después de esta reunión aún sigues pensando que es mejor dejar el colegio y aprender por tu cuenta, lo respetaré, y tendrás toda la ayuda que yo misma o la Orden pueda darte. Pero si, felizmente, decides volver al colegio, te prometo que no sólo te prepararás para lograr tu sueño –y el de Ron- de ser auror, sino que tendrás que trabajar cuatro veces más que los demás, porque tendrás una preparación intensiva para cuando llegue el momento de verte las caras con Voldemort.

Atentamente: M. G. McGonagall. Directora de Hogwarts “


Harry leyó varias veces la carta. Estaba de acuerdo en algo con la profesora McGonagall, hacerle responsable de que sus amigos abandonaran sus estudios sonaba a chantaje, y no era justo, porque como ella decía, de sobra sabían que no iban a abandonarlo bajo ningún concepto.
Miró a Ron y Hermione que seguían leyendo sus cartas, Harry supuso que habrían recibido cartas similares, y que también necesitarían leerlas varias veces.
- Creo que tiene razón -dijo al fin Hermione- no crea que exista un sitio mejor para aprender que Hogwarts, y ciertamente, los tres tenemos aún mucho que aprender.
- Es cierto, Harry –lo miró Ron perplejo- cuando no puedes jugar a quidditch no estás bien, no te concentras como debes
- ¿Y que viene ahora el quidditch? –saltó Harry un tanto molesto
- A que si dejamos el colegio, sin más –Ron tragó saliva- estaremos dejando el quidditch. Y es verdad que no jugar te altera, mira en quinto lo mal que estuviste por no poder jugar.
- Ron –Harry se armó de paciencia- McGonagall no dice nada de quidditch en su nota. Seguramente porque de todos modos, este sería nuestro último año en el colegio, y de todas formas tendríamos que dejar el equipo al finalizar el curso –Harry respiró hondo- y en quinto tenía otras preocupaciones mayores que el quidditch, te recuerdo que Umbridge me hacía la vida imposible, y que me vi obligado a dar clases particulares de Oclumancia con ese asesino de Snape. Eso, sin contar mis problemas con Cho –Ron trató de replicar, pero se cayó sin decir nada, Harry acababa de dejarle sin argumentos.
- Creo que McGonagall nos ha escrito algo distinto a cada uno –señaló Hermione- supongo que habrá apelado a lo que ella considera que nos haría reaccionar antes, o mejor.
- Bien, no sé que os habrá dicho a vosotros –Harry intentaba echar un vistazo a las cartas de sus amigos- pero a mí me ha dicho que me reúna con ella a la vuelta de El Valle de Godric, y que después de eso decida. Que respetará mi decisión.
- ¿Y qué piensas hacer? –Hermione le miraba directamente a los ojos
- Lo primero, jugar un partido de quidditch con vosotros en el jardín, para celebrar el cumpleaños de Ginny –Hermione se puso ceñuda- después pasar el resto del día lo mejor que pueda –insistió Harry sin amilanarse- Mañana iré a visitar la tumba de mis padres, seguramente con vosotros y Lupin – Y Tonks –añadió Molly- y Tonks –se resignó Harry- no sé cuánto nos llevará, no creo que más de un par de días. Después os pediré que me acompañéis a Hogwarts para la reunión que tengo con McGonagall, quiero que si vais a estar codo con codo conmigo, tengáis la misma información que yo tenga –Ron y Hermione asintieron- después me tomaré un tiempo para decidir si regreso a Hogwarts –Harry miró a sus amigos a los ojos- y espero que vosotros también meditéis si debéis hacerlo, independientemente de lo que yo decida –los dos trataron de protestar, pero Harry no se lo permitió- y a partir de ahí, me tomaré unos días antes del examen de aparición para disfrutar con mi novia el final de sus vacaciones.
- ¿Tienes novia? –se sobresaltó la señora Weasly. Todos se quedaron mirándola estupefactos
- Sí –contestó Harry tímidamente, no se esperaba que la señora Weasly fuera la única en el mundo mágico que no conociera la noticia.
- ¿Crees que la conozco? –quiso indagar Molly.
- Puede, que de vista –contestó Harry apocado. Charlie se volvió apretando los labios en un intento de no soltar una sonora carcajada
- Mira, Ron –el pelirrojo pegó un brinco- podrías aprender de él –Charlie parecía a punto de estallar, sin embargo Ron palideció por momentos –Vosotras no hace falta que os deis prisa –indicó a Ginny y Hermione en tono confidencial- los chicos siempre resultan más difíciles de colocar.
- Claro –asintió Hermione cogiendo aire por la nariz. Harry no sabía si estaba a punto de gritar o de partirse de risa.
- Bueno, chicos, os dejo –con un movimiento de varita hizo salir unos utensilios de jardinería de uno de los cajones, que volaron dócilmente hacia sus manos- quiero plantar unos díctamos para la próxima visita de Charlie. ¿Has preparado la tierra, cariño? –Charlie asintió sin hablar, y esperó a que su madre se hubiese alejado lo suficiente para estallar en risa.



_________________
NO A LOS SPOILERS . . . . . . NO A LOS SPOILERS. . . . . . NO A LOS SPOILERS . . . . . . NO A LOS SPOILERS





El conocimiento nos hace libres como el viento, tan sólo aprende por el placer de aprender y sentirás la brisa entre tus alas



Bloque didáctico de Adivinación
Volver arriba
Ver perfil del usuario Enviar mensaje privado Enviar correo Visitar sitio web del autor MSN Messenger
-nessy-
Prefecta Ravenclaw
Prefecta Ravenclaw
-nessy-

Registrado: 12 Jun 2006
Mensajes: 1399
Promedio por Día: 1.48

Ubicación: En el cielo, buscando la snitch




3998 Galeones

Items

Varita de Unicornio Quidditch Ravenclaw Sombrero de Bruja Saeta de Fuego Snitch Dorada Bola de cristal violeta Caldero de Peltre Esmeralda Moste Potente Potions Capa Ravenclaw

Estado: Desconectado
MensajePublicado: 20 Jun 2006 11:53 am     Responder citando

- No quiero perderme cuando se lo cuente a papá –dijo entre enormes lagrimones de risa.
- El señor Weasly ya está enterado –le dijo Harry entre cortado y extrañado
- Precisamente, Harry, precisamente – Charlie apenas podía hablar de la risa- creo que mamá es la única de la familia que no sabe lo vuestro
- Pero –Harry miró sorprendido a Ginny- yo pensaba que lo sabía, antes me besaste estando ella –Charlie miró a su hermana con nuevos ojos.
- No estaba mirando –contestó escuetamente- me aseguré primero.
- Me extraña que papá no le haya dicho nada –comentó Ron
- No conoces a papá –Charlie parecía haberse calmado- se entera de todo, mucho más de lo que ninguno de nosotros pensamos –Harry lo corroboró con un gesto- pero no le cuenta nada a mamá para no enfadarla, o para no entristecerla –miró a Ginny- como estabas tan triste…
- Bueno, pero Arthur –Hermione se detuvo- me resulta extraño llamarle Arthur. El caso es que, si no quiere que vuestra madre se entere tan sólo tiene que hacerse el sorprendido y fingir que no sabe nada.
- Parece mentira que este sea tu sexto verano en La Madriguera –Ginny negaba con la cabeza- aún no has notado que mi padre es incapaz de mentirle a mi madre. En cuanto lo intenta se lo nota, y al final acaba confesándolo todo.
- No me importa –Harry no veía mayor problema en que la señora Weasly estuviera enterada- soy responsable de mis actos, y para nada me avergüenzo de salir contigo –miró a Ginny a los ojos- o es que tú te avergüenzas de mí.
- No seas bobo –se ofendió Ginny- estoy orgullosa de ti, cómo podría avergonzarme de salir contigo. Lo que ocurre es que mamá tomará la noticia justo a la inversa de cómo lo hizo con Fleur –puso los ojos en blanco con un gesto típico de Hermione- y se pondrá como loca, seguro que se pone muy pesada –los demás trataban de aguantarse la risa, pues comprendían que Ginny estaba en lo cierto, y empezaban a imaginarse la reacción de Molly- y vosotros tres os vais mañana y Charlie el miércoles. Así que me tocará aguantarla a mi sola.
- Tranquila, Ginny –Charlie se acercó a ella y le pasó un brazo por los hombros- los regalos de luna de miel de los gemelos le harán olvidarse pronto de la noticia.
- Tú sabes que son –preguntaron los chicos sorprendidos
- Privilegio de padrino –dijo misteriosamente- y no puedo contarlo –hizo el gesto de cerrar con una llave sus labios.*
Hacía rato que había anochecido y el señor Weasly aún no había regresado del trabajo, últimamente no era extraño que llegase incluso a media noche. Harry se sentía aliviado porque así no tendría que estar presente cuando Molly por fin supiera la verdad, y eso le hacía avergonzarse de sí mismo, pues consideraba que debería ser él, o al menos, él y Ginny quien se lo contaran. Además estaba el detalle de que quería despedirse del señor Weasly antes de salir hacia El Valle del Godric.
Enfrascado en sus pensamientos salió a dar un paseo al frescor del jardín. Un ligero estallido lo sobresaltó.
- Buenas noches, Harry Potter, señor –Dobby acababa de aparecerse justo delante de él y lo saludaba con una gran reverencia.
- ¡Dobby! –se alegró Harry- me has dado un susto de muerte.
- Dobby lo siente, Harry Potter –Harry tuvo que sujetar al elfo para que no se dañara- Dobby no pretendía asustar a Harry Potter, sólo quería hacerle una visita.
- Y yo me alegro mucho de verte Dobby
- Harry Potter hace muy feliz a Dobby –unas gruesas lágrimas salían de sus ojos como pelotas- Harry Potter es muy amable diciendo que se alegra de ver a Dobby.
- Pero es cierto Dobby –Harry lo agarró del brazo para animarlo- yo siempre me alegro de ver a mis amigos.
- Oh, Harry Potter es un gran mago y tiene un gran corazón –hipó Dobby- no sólo ha tratado siempre a Dobby como a un igual sino que además ahora lo llama su amigo.
- Es que eres mi amigo –insistió Harry- sólo un amigo puede preocuparse tanto por alguien, y tú siempre te has preocupado por mí. Aunque a veces haya resultado peligroso –recordó fugazmente lo sucedido en segundo curso- pero otras me salvaste la vida.
- Siempre ha su servicio, señor –Dobby hizo una reverencia hasta tocar el suelo con la nariz- Dobby siempre estará dispuesto a servir a Harry Potter, señor.
- Lo sé, y te lo agradezco –Harry le dio una palmada en el hombro- me has resultado de gran ayuda, y me alegra poder confiar en ti –Dobby tenía una sonrisa tan grande dibujada en su cara, que se le veían los dientes- Ah, y quería darte las gracias por tu colaboración en la boda. Todo salió perfecto gracias a vosotros. Además, hiciste muy feliz a Hermione, ya sabes que ella piensa que todos los elfos deberían ser como tú.
- Es lo menos que podía hacer Dobby por la nueva familia de Harry Potter, señor –Harry pensó que las noticias volaban- y si eso hace feliz a la señorita Granger Dobby estará doblemente orgulloso de haberlos ayudado.
- Pues puedes estarlo –Harry hizo un gesto para que Dobby lo acompañara en su paseo- precisamente, ayer le estábamos explicando a Gabrielle que eras un elfo libre, y que hacías muy bien en trabajar sólo para quien tú quisieras y que además cobraras por ello –Dobby se irguió- y cuando ella fue a protestar, los cuatro –Ginny, Hermione, Ron y yo- le dijimos que eras nuestro amigo, y que además, de no ser por ti nunca los habría rescatado ni a ella ni a Ron.
- ¿Cómo puede Dobby agradecer tanta generosidad?, Harry Potter –Dobby se sacudía en un fuerte lloriqueo- Harry Potter tiene grandes amigos que también aprecian a Dobby, y Dobby está feliz, señor, muy feliz, Harry Potter.
- Bueno, hay dos cosas que puedes hacer para agradecérnoslo, Dobby
- Lo que Harry Potter diga, señor –Dobby se paró en seco, expectante.
- La primera, deja de llorar –Dobby aspiró profundamente mientras asentía con la cabeza tan fuertemente que sus orejas semejaban el vuelo de un murciélago- y la segunda, seguir siendo nuestro amigo.
- Dobby daría la vida por Harry Potter y sus amigos, Harry Potter, señor –Dobby sacó pecho
- Espero que eso nunca ocurra –Harry sintió un enorme escalofrío
- Ocurrirá si es preciso –sentenció Dobby
- Gracias, Dobby –Harry le puso de nuevo una mano sobre el hombro y reanudó el paseo- lo que quería decir es que espero que nunca sea necesario que lo hagas. Quiero que todos mis amigos vivan por muchos años –Dobby empezó a sacudirse de nuevo –Dobby, ¿qué es lo primero que tenías que hacer?
- Dobby no está llorando, Harry Potter, señor –el elfo mostró sus enormes ojos a Harry- está aguantándose, señor, pero no puede evitar emocionarse con las palabras de Harry Potter, señor.
- Bueno, cuéntame, ¿cómo estás? –se animó Harry- y Winky y Kreacher, están bien.
- Dobby está bien señor. Pero ese Kreacher no es bueno, Harry Potter, señor –Dobby apretó los puños- no es un buen elfo, habla mal de su amo –Harry soltó algo entre un quejido y una risa resignada- no se merece servirle, Harry Potter, señor.
- Bueno, él no quiere servirme, Dobby –Harry suspiró- y yo no quiero que me sirva. Ya sabes que pienso que los elfos deberían ser libres para servir a quien quieran –guiñó un ojo a Dobby- pero ni se te ocurra decírselo a Hermione, me volvería loco –Dobby sacudió la cabeza de un lado a otro con los labios muy apretados- pero no puedo liberarlo, o correría a dar información sobre mí a los partidarios de Voldemort –Dobby se estremeció al oír el nombre
- Pero Dobby servirá a Harry Potter, señor. Harry Potter, sólo tiene que llamar a Dobby y Dobby acudirá enseguida
- Gracias Dobby –sonrió Harry- y dime, cómo está Winky- Dobby agachó las orejas- Winky no está bien, señor. Por eso ayer Dobby faltó a su cita con Harry Potter –en su interior, Harry agradeció a la elfina que hubiera evitado su cita con Dobby, así pudo tener una cita mucho mejor- ha dejado de comer, Harry Potter, señor. Y como Dobby ha escondido toda la cerveza de mantequilla ahora Winky no quiere hablar con Dobby tampoco.
- Y los demás elfos de Hogwarts, ¿no intentan animarla?
- Los demás elfos piensan que Winky es una mala elfina, que no trabaja. Además, Harry Potter debe saber que desde que no la permitimos beber Winky se ha vuelto muy violente, y los demás elfos la tienen miedo.
- ¿También tú la temes, Dobby?
- No, Dobby no siente miedo de Winky, sólo lástima, señor –Dobby se había encogido poco a poco- por eso necesita que el señor Harry Potter le haga un favor.
- Y ¿qué puedo hacer yo? –se extrañó Harry- Winky no me tiene en mejor consideración que Kreacher
- Si no creyera que puede ayudar, Harry Potter, señor –Dobby se envolvía una mano con otra, como si estuviera enjabonándolas- Dobby nunca le pediría a Harry Potter que mintiera, señor.
- ¿Qué mienta?
- Dobby no debe pedir algo tan miserable a Harry Potter, señor. Pero Dobby está desesperado –Harry miró con tristeza al elfo, que parecía a punto de derrumbarse- Dobby piensa que si Harry Potter le cuenta a Winky que el día que su anterior amo, el señor Crouch, se fue para siempre le dijo a Harry Potter que estaba arrepentido de darle la prenda a Winky, y que había ido a Hogwarts para solicitar de nuevos sus servicios Winky se alegrará, Harry Potter, señor.
- Dobby, pero si le recordamos la muerte del señor Crouch seguro que Winky se pone más triste aún –razonó Harry.

_________________
NO A LOS SPOILERS . . . . . . NO A LOS SPOILERS. . . . . . NO A LOS SPOILERS . . . . . . NO A LOS SPOILERS





El conocimiento nos hace libres como el viento, tan sólo aprende por el placer de aprender y sentirás la brisa entre tus alas



Bloque didáctico de Adivinación
Volver arriba
Ver perfil del usuario Enviar mensaje privado Enviar correo Visitar sitio web del autor MSN Messenger
-nessy-
Prefecta Ravenclaw
Prefecta Ravenclaw
-nessy-

Registrado: 12 Jun 2006
Mensajes: 1399
Promedio por Día: 1.48

Ubicación: En el cielo, buscando la snitch




3998 Galeones

Items

Varita de Unicornio Quidditch Ravenclaw Sombrero de Bruja Saeta de Fuego Snitch Dorada Bola de cristal violeta Caldero de Peltre Esmeralda Moste Potente Potions Capa Ravenclaw

Estado: Desconectado
MensajePublicado: 20 Jun 2006 11:54 am     Responder citando

- Dobby ya ha pensado en eso, Harry Potter –Dobby levantó la cabeza- Dobby piensa que si Harry Potter le dice a Winky que el señor Crouch quería que ella fuera feliz Winky lo tomaría como una orden de su amo, y empezaría a ser feliz.
- Puede que funcione –acordó Harry- pero por qué no le has contado esa historia tú mismo, Dobby.
- Porque Winky no quiere hablar con Dobby, señor –Dobby sacudía la cabeza de un lado a otro- Winky es muy cabezota, Harry Potter, y a Dobby no se le había ocurrido antes.
- De acuerdo –Harry dio un gran suspiro- la próxima semana, seguramente, iré a Hogwarts por un asunto que debo resolver. Entonces bajaré a las cocinas e intentaré hablar con Winky –los ojos de Dobby brillaron como faroles- además, sólo será una mentira a medias, estoy seguro de que el señor Crouch querría que su elfina fuera feliz después de todo.
- Gracias, Harry Potter, señor –Dobby cogió las manos de Harry y empezó a besarlas- Dobby siempre recordará esta deuda con Harry Potter.
- Basta –Harry se sacudió a Dobby de las manos- los amigos están para ayudarse Dobby –Dobby estaba a punto de empezar a llorar, y debió entender que no podía contenerse porque con un chasquido de sus dedos desapareció igual que había aparecido.
Cuando regresó al interior de la casa encontró a Ginny y Hermione leyendo en un libro enorme.
- ¿Qué es eso? –preguntó
- Es un atlas mágico –respondió Ginny con una amplia sonrisa- me lo regaló Hermione por mi cumpleaños. Aquí podemos localizar cualquier punto del mundo, salvo que sea inmarcable claro –se encogió de hombros dejando caer su flequillo hacía delante- y también podemos hechizarlo para localizar a cualquier persona –no inmarcable- al igual que en el mapa del merodeador.
- Eso sería estupendo – es lo único que se le ocurrió decir a Harry
- Lo mejor –añadió Hermione- es que he conseguido unir el encantamiento que los merodeadores usaron en su mapa con un hechizo illegibilus, de tal forma que quien no sea el dueño del libro podrá ver nada anormal en él, así no tendremos que borrarlo que caso de emergencia.
- ¿Cómo se te ocurren esas cosas? –Harry cada día se sorprendía más de la capacidad de Hermione, en contra de lo que cualquiera hubiera podido pensar.
- Bueno, cuando estuve en el continente necesité de varios atlas para orientarme, y se me ocurrió que sería estupendo poder tener localizados siempre los sitios de interés, o tener un atlas que nos mostrase el lugar que le pidiésemos. Luego recordé el mapa del merodeador, y creí que unir esos dos tipos de mapas nos serían muy útiles para localizar ciertas cosas.
- No creo que sirvan para eso –Harry sabía por experiencia propia que Voldemort no dejaría nada tan fácil de resolver.
- Ya –Hermione siguió como si no la hubiesen interrumpido- también pensé que se podían localizar personas, lo que podría ser útil para comprobar si cada uno está donde se supone que está –Harry sintió una punzada en el estómago, si él hubiese podido comprobar que Sirius estaba en casa, quizás aún estaría vivo- pero tenía un fallo
- ¿Cuál? –Harry se estaba perdiendo, pero no quería quitar a Hermione su momento de gloria
- Debes usar un hechizo para hacer funcionar el mapa, y otro para borrarlo –Harry asintió- de esa manera se pierde mucho tiempo cuando es una urgencia, y además corres el riesgo de que lo coja alguien indebido estando visible. Por eso pensé en un hechizo illegibilus. Las cartas de McGonagall me dieron la idea.
- Eso está muy bien Hermione –Harry se sentó frente a las chicas- pero sigo sin verle el uso que Ginny, o nosotros podríamos darle.
- Podría ayudarnos a localizar mortífagos –esta vez fue Ginny quien respondió- no todos pueden hacerse inmarcables, no creo que quien-vosotros-sabéis lo permitiera.
- Y si hay algún punto donde todos se dirigen…-sonrió Hermione
- Seguramente, ese punto marcará donde se encuentra su amo –concluyó Ginny triunfal.
- Me estáis diciendo que sabéis cómo localizar a Voldemort cuando lleva treinta años burlándose de todo el mundo mágico –Harry no podía creer lo que estaba oyendo, su corazón se aceleró, sentía vértigos.
- ¿De qué estáis hablando? –Ron acababa de aparecer con un plato lleno de sándwiches y se sentó junto a Hermione
- No te lo vas a creer –la contestó Harry aún atónito
- En realidad –Hermione tragó saliva- aún no hemos conseguido que funcione como queremos, pero estamos en el buen camino.
- Yo me quedaré buscando opciones –Ginny cogió un sándwich- y en cuanto funcione me encargaré de vigilar durante cada momento que tenga libre. Así, sabremos donde podrás encontrarlo cuando llegue el momento.
- Gracias a todos por ignorarme –se enfurruñó Ron- pero se puede saber de quién habláis
- De Voldemort –contestó Harry sin miramientos, e hizo una mueca ante el estremecimiento de su amigo.
- Luego te explico –le dijo Hermione rozándole con el hombro y señalando a la señora Weasly que entraba en el salón.
- Chicos, tomaos esos sándwiches en lo que cenamos –la señora Weasly señaló el plato que acababa de traer Ron- esperaremos a papá un rato más, si no llega, cenaréis y os iréis a la cama –Ron iba a protestar- mañana tenéis que madrugar, Remus ha enviado una lechuza diciendo que estará aquí a las ocho en punto.
- ¿Qué es eso? –Ron señaló un punto que se movía en el horizonte
- Parece una lechuza –se asustó la señora Weasly que echó un vistazo instintivo al reloj de la pared, que invariablemente tenía todas sus agujas sobre “en peligro de muerte”- quién enviará lechuzas a estas horas –empezó a moverse muy deprisa por toda la habitación- sólo pueden ser malas noticias.
- Creo que viene más de una –indicó Ginny, también sobrecogida tras la afirmación que acababa de hacer su madre
- ¿A qué vienen tantas lechuzas? –Charlie bajaba precipitadamente la escalera
Por fin las cuatro lechuzas llegaron a La Madriguera, cada una llevaba un pequeño paquete colgado de la pata. Entraron por la ventana abierta y se posaron en el libro para disgusto de las chicas. Cuando estiraron sus patas para que los destinatarios tomaran la entrega los chicos vieron que cada uno de ellos había recibido un paquete. Antes de que pudieran preguntarse de que se trataba las lechuzas se marcharon por donde habían venido dejando un revuelo de plumas sobre el nuevo atlas de Ginny.
- Es del Ministerio –comentó Hermione. Harry, Ginny y Ron abrieron también las suyas. Efectivamente, junto con una nota de disculpa por la hora había una notificación oficial de que el Ministerio les había condecorado por el enorme valor mostrado al enfrentarse con los mortífagos tanto hacía un año como el día que atacaron Hogwarts. En una pequeña caja adjunta, cada uno de ello encontró una medalla con una varita y un león dibujados.
- Bueno, al final no tendrás que dejarte ver por el Ministerio –dijo Ginny
- Sí, pero Scrimgeour tiene que habérselo pensado mucho –Harry no sabía cómo reaccionar, estaba claro que el ministro había cambiado de táctica, y Harry no sabía que intentaría ahora- si no, no habría enviado lechuzas a estas horas con la situación que hay.
- Pero Harry, cariño –dijo la señora Weasly- puede que el ministro sea sincero esta vez.
- Sí –aceptó Harry de mala gana- pero se muere por una portada de El Profeta que diga en grandes titulares que apoyo al Ministerio con una foto de los debajo.
- Es lógico que quiera hacer ver que le apoyas –insistió la señora Weasly- aunque todos sepamos que no es así –se rectificó rápidamente ante la mirada de Harry- pero también sabemos que no te opones a él.
- No, no me opongo a Scrimgeour. Me opongo a cómo me trató el Ministerio, a cómo me insultaron y a cómo me llamaron mentiroso –Harry notó un ardor subiéndole por el pecho- me opongo a como impusieron a Umbridge y como encerraron a Sirius. Ya sé que el señor Weasly trabaja en el Ministerio, pero créame señora Weasly, no todos los que trabajan allí son tan buena gente como su esposo.
- Harry, cielo –la señora Weasly lo abrazó como una madre- no tiene caso. Déjalo estar –le besó en la cabeza- todos sabemos que siempre harás lo correcto –Harry se sintió protegido en el regazo de la señora Weasly. Pensó en lo curioso que le resultaba sentirse seguro en los brazos de una Weasly y sonrió para sus adentros.

_________________
NO A LOS SPOILERS . . . . . . NO A LOS SPOILERS. . . . . . NO A LOS SPOILERS . . . . . . NO A LOS SPOILERS





El conocimiento nos hace libres como el viento, tan sólo aprende por el placer de aprender y sentirás la brisa entre tus alas



Bloque didáctico de Adivinación
Volver arriba
Ver perfil del usuario Enviar mensaje privado Enviar correo Visitar sitio web del autor MSN Messenger
-nessy-
Prefecta Ravenclaw
Prefecta Ravenclaw
-nessy-

Registrado: 12 Jun 2006
Mensajes: 1399
Promedio por