Suena interesante....o.o
_________________
¡No me habían envíado aquí para ver ángeles!
No me habían envíado aquí para soñar con ellos,
ni para oírlos cantar.
Había sido envíado para vivir, para respirar
sudar y tener sed,
y a veces, para llorar.
Y todo cuanto me sucediera, grande o pequeño,
era algo que yo tenía que aprender.
Había espacio de sobra en la mente infinita del Señor
y yo tenía que extraer de ello una lección,
por más difícil que fuese encontrarla.
Yeshua